Cuatro Modalidades de Coordinación

Definiciones.
Dominación: Cuando ego amenaza con quitar el control de alter sobre elementos para que alter realice la acción pedida por ego
Negociación: Cuando ego ofrece control a alter sobre elementos para que alter realice la acción pedida por ego
Conversión: Cuando ego afecta las representaciones de alter, entregando razones para que alter realice la acción pedida por ego
Deconversión: Cuando ego afecta las representaciones de alter, eliminando objeciones para que alter realice la acción pedida por ego

La teoría que se desarrolla en este texto se basa en la idea que no existe una sola modalidad de coordinación, sino que los actores tienen acceso a una diversidad de modalidades, las que serán usadas de acuerdo a los contextos y circunstancias. La relevancia de lo anterior proviene que muchas teorías tienden a usar sólo una modalidad, o reconociendo la existencia de más de una modalidad insistir que una es basal en la vida social. Por otro lado, el creciente reconocimiento que existen diversas modalidades de interacción social ha quedado, en general, reducido a ese reconocimiento  sin que se desarrollen mayormente teorías que indiquen la relación entre esas modalidades (cuando son elegidas, cómo se relacionan unas con otras etc.). La intención de la teoría que desarrollamos es precisamente producir una teoría sobre la combinación de estas modalidades.

Las modalidades son definidas a partir de una distinción de control / representaciones. Esta distinción expande y adapta la distinción recursos / intereses de Coleman(1990). Pasamos de recursos a control para establecer de manera más clara la universalidad de los ‘recursos’ (que puede ser cualquier elemento) y para enfatizar que lo central es el control que ejerce un actor sobre esos elementos (White, 2008). Por otro lado, usamos representaciones en vez de intereses: Lo que afecta al actor son todos los cambios en percepciones y creencias sobre un elemento, y los intereses propiamente tal son una forma de percepción y creencia. Pero lo básico es la representación (es un elemento de tal tipo, tiene tales características, si quiero lograr tal cosa resulta ventajoso etc.).

La segunda distinción ocurre entre entregar / quitar: Por ejemplo. no es lo mismo ofrecer control sobre recursos que amenazar quitar control sobre recursos. Esto permite una mejor distinción ante entre las relaciones de dominación (poder) y negociación (intercambio). Por una parte, muchas veces se realiza la distinción en torno a la noción de acción obligada: Hay una relación de poder cuando alter no tiene alternativas de acción. Esto tiene la consecuencia que cuando se reconoce que alter siempre tiene alternativas, entonces el poder se reduce al intercambio; o dado que se reconoce que hay relaciones de poder, negar la capacidad de alternativas de alter. Alter siempre tiene alternativas de acción, pero claramente no es lo mismo el ofrecimiento de un nuevo recurso en una negociación (i.e entrégame este objeto a cambio de dinero por ejemplo) o la amenaza de la dominación (i.e entrégame este objeto o si no quemo tu casa).  En una segunda acepción, poder e intercambio se refieren a la existencia de igualdad en el número de recursos, entonces se niega que pueda existir intercambio entre actores con un distinto nivel de recursos, o se tiende a negar la relevancia de esa diferencia. Pero la diferencia de recursos tiene más que ver con la posibilidad de éxito en la coordinación más que con el tipo de coordinación: Alguien pude intentar dominar a otro, aun cuando no tiene los recursos necesarios, y muchos conflictos reales pueden entenderse como resultado de una pretensión de dominación cuando no existe el diferencial de poder necesario.

La diferencia entregar / quitar resulta muy clara en lo que se refiere al control sobre elementos, pero en lo que se refiere a las representaciones sobre estos elementos ¿Tiene sentido esta diferencia para aspectos cognitivos y normativos? Inicialmente, de hecho, no aplicábamos la distinción a las representaciones (y usábamos conversión para referirnos a cualquier cambio en las representaciones).

Sin embargo, parece que se podría aplicar la distinción a las representaciones. Esto porque las personas pueden tener razones positivas o negativas en relación a posibles acciones: Hay que hacer X pero X es bueno; No hay que hacer Y porque Y es malo. Para lograr que alguien realice una acción puedo trabajar sobre ambos elementos: Puedo dar razones para hacer X (es bueno, es conveniente etc.) o simplemente puedo eliminar objeciones para hacer X (no es una mala acción, no tiene malas consecuencias). Y no son los mismos argumentos o razones los que se aducen en una situación o en la otra; y puedo obtener un resultado convenciendo de una serie de razones pero no de otras. Puedo eliminar las objeciones para hacer X sin necesidad de dar razones positivas para hacerlo: puedo convencerte que X no es malo sin convencerte que X es bueno. El uso de estas diferentes modalidades bien puede tener consecuencias distintas, y es por ello que mantenemos la diferencia como modalidad de coordinación.

Es importante diferenciar entre estas definiciones de coordinación y el problema de cooperación. La coordinación aquí referida se reduce sencillamente a cómo un ego obtiene que alter realice una acción deseada. La cooperación usualmente se entiende como ego y alter pueden obtener un mejor resultado: el uso del dilema del prisionero para entender los problemas de cooperación es una muestra de lo anterior. La solución del problema es lograr que ambos realicen una acción que produciría el mejor resultado colectivo (la de ambos elijan cooperar). Entendido de esa forma la cooperación es un tema más específico que el de coordinación.

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