De los costos de la guerra en la Europa de la modernidad temprana

Take, by way of example, the interesting study of Myron Gutman, concerning the economy of the Lower Maasland in early modern times. The author offers much seemingly convincing evidence that, from 1620 until 1749, the depredations of armies, large and small, did not cause the demographic or economic collapse of the area: both population and production showed remarkable resilience. However, had Gutman also included the records for the period 1570 -1600, most of that resilience would have disappeared.
Geoffrey Parker. New Light on an Old Theme: Spain and the Netherlands 1550 – 1650. European History Quarterly. Vol. 15 ( 1985), 219 – 37, p 225

Hace un tiempo hice una nota sobre el olvido del hecho que la idea de ‘la guerra no debiera afectar civiles’ no había sido sólo una idea de la sociedad europea, había sido una práctica (ahora ya olvidada y que parece ‘absurda’, que limitar las cosas es estupidez total). La cita muestra claramente anterior: Para que la ‘population and production showed remarkable resilience’ lo que se requiere es que las depredaciones, en primer lugar, no sean tan graves. En otras palabras, que la regla ‘la guerra no es cosa de civiles’ deba ponerse en práctica.

También nos muestra que este fue un proceso del siglo XVII. Las guerras anteriores si producían esos efectos. Y en particular, la guerra de los 30 años si produjo una disrupción (para no usar palabras más directas) gigantesca en Alemania. Los europeos no sólo aprendieron una forma diferente de relación entre los estados a partir de esa guerra, sino se las arreglaron para desarrollar una forma de conflicto armado que no implicaba la destrucción masiva de la sociedad.

Por supuesto, eso fue algo que inventaron en la modernidad temprana y que duró un poco en la modernidad, pero que los estados modernos del siglo XX se encargaron de destruir.

Unas notas sobre absolutismo y burocracia y la República de las Provincias Unidas

Those who supported the Grand Pensionary — known as Republicans — would eventually champion the notion of the estates’ absolutist sovereignty. The Stadhouder’s followers — called Orangists — adhered to regimen mixtum theory. They admitted that sovereignty rested with the estates, but were of the opinion that Holland was a mixed polity, in which the Stadhouder provided the monarchic element. They almost never defended pure monarchy (Geyl, 1971; Van de Klashorst, 1986: 93–136; Kossmann, 1987a: 211–33; 1987b: 17–126). If we want to explore the question of the existence of protobureaucratic thought in the Dutch Republic, Republican writings seem the logical place to look. Their authors, after all, were the only true absolutists in the Holland polity.
Studying the stillborn: the ideology of the estates’ absolutism and proto-bureaucratic thought in the 17th century Dutch Republic. Pieter Wagenaar. International Review of Administrative Sciences. Vol. 68 (2002), 95–112, p 102.

Lo interesante de la cita es mostrar que absolutismo no es equivalente a monarquismo ilimitado. Es igual a poder ilimitado (sea cual sea el lugar de ese poder).

Y también muestra que en ese sentido, absolutismo si está relacionado con el pensamiento burocrático. Fueron (algunos) defensores de los Estados (los republicanos(*)) los que terminaron defendiendo ideas proto-burocráticas: la separación de la administración de la política, que los administradores deben ser servidores de los decisores políticos (van Berkhout cerca de los 1670′ por ejemplo).

Y también muestra uno de mis puntos que más me agradan: Las Provincias Unidas es donde debiéramos buscar buena parte de los procesos iniciales de la modernidad. Cuando hablamos de la modernidad (y de la modernidad temprana) tendemos a hablar de Inglaterra, Francia, Alemania, y nos olvidamos que las Provincias Unidas no sólo eran uno de los grandes poderes, sino uno de los países más imitados (¿donde fue Pedro el Grande cuando estaba intentando modernizar a Rusia?) y más modernos en estructura social de la época. No podemos, no debiéramos, escribir del nacimiento de la modernidad sin hacer que los países bajos sean el centro de nuestro relato.

(*) No hay que olvidar que los republicanos eran oligarquicos. Eran los partidarios del Príncipe de Orange los que más defendían los derechos del pueblo, y el pueblo -hasta los 1770’s- cuando se involucraba en política y quería cambiar a la oligarquía dominante, siempre estuvo en contra del partido de los Estados. La oposición república / monarquía; representación popular / rey; pueblo / rey es una de las novedades del siglo XVIII de hecho.

Cómo no hacer sociología histórica.

A canonical theory of origins and development of social complexity.
Claudio Cioffi-Revilla, Journal of Mathematical Sociology, 29: 133-153 (2005)

El autor presenta una teoría de porque surgen el estado. Básicamente propone 2 procesos:
Uno rápido: Que consiste en como una comunidad tiene que pasar por varias ‘decisiones’ para llegar a una estructura política más compleja (sucede un cambio situacional, se reconoce una necesidad de acción colectiva, se emprende dicha acción colectiva, se mantiene el cambio, la acción colectiva es exitosa). Este proceso puede ‘fallar’ en varias de estos momentos por lo que el estado final es poco probable.
Uno lento: Pero que ante un evento se logre una situación política compleja no constituye Estado. Al fin y al cabo, después de solucionar el problema se puede volver a la situación anterior por ejemplo. El tema es que repetidas varias veces el proceso ‘rápido’, cada vez que de nuevo hay que enfrentarse a él se partirá con mayores posibilidades de lograr una estructura política compleja (hay aprendizaje colectivo al respecto, recursos acumulados etc.)

O sea, la iteración del proceso (que cada vez que se repite se tiene la base del proceso anterior, es por eso que el autor llama canónica a la teoría) produce finalmente un Estado.

La teoría es más bien sencilla, y se centra en los aspectos políticos de la construcción del Estado. Que para el autor es una falta grave de otras teorías, aunque para mí el proceso político es la parte menos interesante y son los cambios situacionales los más, pero que una explicación de los procesos estrictamente políticos debiera ser parte de la explicación general es algo que se acepta. Así que la crítica del título de este post no se refiere a la teoría.

Sino a lo siguiente: ‘Empirically, the theory is testable with the datasets on polities developed by the Long-range Analysis of War (LORANOW) Project now at GMU’ (pp 149).

Esa no es la forma de discutir empíricamente teorías de sociología histórica. Es atendible que no se puedan realizar investigaciones primarias en estos casos: si mi teoría es comparativa probablemente tendré que usar lo que otros investigadores dicen como mi material de trabajo. Pero lo que no se puede hacer es dejar el proceso de examinación de evidencia en manos de otros. Es algo que, aunque sea secundariamente, el investigador tiene que hacer. Porque lo otro es quedar en manos de lo que decida esa ‘base de datos’ cuando se sabe que el campo histórico está lleno de discusiones, de polémicas y de nuevos desarrollos. Usar una base de datos implica que uno, que se supone está interesado en desarrollar una teoría sobre este proceso, no se involucra en ese aspecto -que es el central.

Ahora, se puede retrucar pero uno ha revisado el proyecto en cuestión y la base de datos es de buena calidad. Sea. Pero uno no puede obviar el paso de revisar la información histórica directamente. Si mi investigación es con datos secundarios, lo mínimo es que mis fuentes sean de investigación primaria (o al menos, las fuentes de investigación primaria sean una parte relevante de mis fuentes, usar otras fuentes que usan datos secundarios puede ser útil también, pero no puede ser lo único).

Y el Journal of Mathematical Sociology parece ser bien interesante. El instrumental matemático (más bien el instrumental formal, de hecho el artículo presentado no debiera tener problemas de lectura incluso para el más verbal de los sociólogos) tiene una ventaja clara: Quizás no sea muy buena aproximación para entender los fenómenos sociales, pero al menos exige eliminar la charlatanería.

Household and State in Upper Mesopotamia

El texto del cual sacamos la cita, ‘Household and State in Upper Mesopotamia’ (Patricia Wattenmaker, Smithsonian Institution Press, 1998).

No olvidar la siguiente cita que puede ser de utilidad en un curso de consumo:

‘The evidence presented previously suggests that the organization of production is guided by the social visibility of the goods being produced and the scarcity of the materials of which they were made’ (p 202)

‘Non-elite households appear to have manufactured their own goods that were not utilized in ritual and social contexts, such as eating meals, or in social interactions involving people other than household members. They apparently procured goods of higher social visibility through exchange’ (p 203)

O sea, los hogares que no eran de la elite en un pueblo miserable en el area de Turquía cerca de la mitad del tercer milenio AC (cerca del 2.500 AC):
1) Reciben mediante intercambio bienes especializados. Por lo tanto, no es posible decir que la producción especializada es sólo para las elites (si los hogares no de la elite ya lo hacían en la periferia, la situación en el centro mesopotámico no puede haber sido mucho peor) y
2) Se preocupaban de estos bienes especializados en las ocasiones que eran visibles. De acuerdo a Wittenmaker, estos bienes lo que hacían era entregar información sobre la identidad de la persona (y del hogar).

En otras palabras, una preocupación por la identidad resuelta a través del consumo (y del ‘mercado’ ya que era producto del intercambio), que era parte de las vidas cotidianas de las personas fuera de la elite. Como siempre concluyo cuando hago estas notas: los modernos resultan algo antiguos.

A propósito de algunos articulos.

En fin citas varias de interés por motivos aun más varios (y ahora que me doy cuenta, por alguna razón siempre la mayoría de las cosas que me interesa tiene que ver con historia)

‘The quantificatory episteme ushered in by the colonial state was indeed
unique. While pre-colonial states such as those of the Mughals, the Mahrattas
or even Tipu Sultan had streamlined administrative practices and were
indeed noteworthy for systematic record-keeping, none of them introduced
a quantificatory episteme’ (The colonial state and statistical knowledge, History of the Human Sciences, 13: 2 (37-44) p 41, U. Kalpagam).

Statistical representations have by far been the most potent form of representation
and indeed of constructing the worlds, for enabling interventions
in social, physical and natural processes. Unlike ethnographic
knowledge, which seeks to present ‘otherness’ in its uniqueness, statistical
knowledge transforms ‘otherness’ to differences that it makes comparable
and commensurable (Idem, p 43)

Interesante para el curso -bueno, para los textos porque esas cosas ya las pasamos en el curso, pero en fin.

Unequal but Fluid: Social Mobility in Chile in Comparative Perspective (Florencia Torche, American Sociological Review, 2005, 70:3, 422-450).

Hace el interesante punto que aunque Chile es altamente desigual, si uno elimina el decil de mayores ingresos, Chile pasa a ser -en terminos comparados con países desarrollados- relativamente igualitario. En otras palabras, nuestro lugar como uno de los países con mayor desigualdad en el problema se debe sólo al 10% de mayores ingresos. Y con ello se puede explicar que, al mismo tiempo que nuestra desigualdad es gigante, hay altas tasas de mobilidad social. Básicamente, hay 2 grupos en la sociedad: El 10% más alto -separado del resto- y el 90% restante, que tiene menores distinciones y con muchas más posibilidades de movimiento.

Finally, we conducted tests of sufficiency for any logically
possible combination of the relevant causal expressions. The results
show that two of such combinations passed as usually sufficient
for membership in the set of socially underdeveloped country:
(1) a dense indigenous population in combination with the absence
of large-scale haciendas and (2) a dense indigenous population in
combination with the absence of strong liberals. (Explaining the Great Reversal in Latin America, Aaron Katz, Matthias von Hau, James Mahoney, Sociological Methods and Research, 33:4 539-573; página 561).

Aunque el artículo en principio quiere comparar el uso de regresión con el uso de fuzzy-set, por ahora me interesan los resultados sustantivos (en particular, porque el artículo muestra que con fuzzy-sets es posible encontrar resultados interesantes y con la regresión sencillamente no se podía hacer). ¿Cómo explicar que los países de ‘mayor desarrollo’ en América Latina a partir de 1900 fueron los países con ‘menor desarrollo’ durante los tiempos coloniales? Usando diversas variables, se encontraron los resultados mencionados en la cita (y una población indígena densa era la característica de los países ‘más desarrollados’ en tiempos coloniales).

Libertad, igualdad y fraternidad

La pobre Ilustración ha recibido muy mala prensa en estos últimos años (y en realidad, desde hace casi 2 siglos). En particular, hay un aspecto que parece interesante: la equiparación Ilustración – Racionalidad.

Lo que vamos a defender aquí, brevemente, es que esa equiparación se ha sobre ‘vendido’. Al fin y al cabo, el siglo XVIII es un siglo eternamente preocupado de la ‘sensibilidad’ también. Y el lugar de la racionalidad también se ha sobre-enfatizado. Es el racional e ilustrado Hume quien nos dice, al fin y al cabo, que la razón es sólo sirvienta de las pasiones.

Porque la racionalidad no era tanto el fin de la ilustración sino el medio (EL medio en todo caso, no es que fueran irracionales). La idea era, recordemos a Kant, liberarse de las cadenas auto impuestas, sapere aude en la célebre frase. Por supuesto, el conocimiento (el sapere) era racional. Pero lo que se buscaba no era la racionalidad per se.

Para decirlo de otro modo, ni en la tríada de la revolución francesa (el titulo de este post) ni en la tríada de la declaración de independencia de Estados Unidos -y estamos hablando de documentos y frases programáticas entre las más ‘ilustradas’ posibles- la razón aparece en el listado de valores. La razón es la forma a través de la cual lograremos la libertad, la igualdad y la fraternidad. Es lo que posibilita que esas tres cosas se logren y que no entren en conflicto. Pero lo que buscábamos era la libertad, la igualdad y la fraternidad.

Y en particular, no estaría de más que también era la fraternidad lo que se buscaba (porque al parecer entre la libertad y la igualdad se tomaron toda la discusión pública). Y para mostrar cuan importante, que quizás era el más importante, era el tema de la fraternidad sería bueno recordar de que tratan algunas de las obras más importantes del período.

La música del período clásico (Haydn – Mozart – Beethoven) bien se puede asociar a la Ilustración (al fin y al cabo, Mozart era masón, Beethoven apoyaba -como buen progresista de 1800- los ideales de la revolución). Y el clasicismo es la estética de la ilustración. Los románticos se rebelaron en contra de la Ilustración y al mismo tiempo del clasicismo. Y vamos a ocupar la música de ejemplo porque, al fin y al cabo, es el arte donde el clasicismo se dio mejor.

Y en los tres vamos a encontrar que el tema de la fraternidad es central en algunas de sus obras mayores. En particular, en sus obras finales (y que además no estaban pensadas para ‘el olvido’ inmediato, como todos los conciertos para piano de Mozart).

Que la fraternidad es un tema importante de la 9a sinfonía no merece mayor defensa. Que la Flauta Mágica es, en buena parte, celebración de la fraternidad puede merecer algo mayor (aunque también es claro). Esto es importante porque la Flauta Mágica es más inclusiva y más generosa que la ideología oficial racional representada por Sarastro. En el mundo racional de los sacerdotes no hay lugar para Papageno, pero si la hay en la Flauta. De hecho, en el mundo sarastriano no hay lugar para las mujeres, pero si lo hay en la Flauta (Tamina y Pamino juntos superan los ritos de iniciación). En otras palabras, la obra es una celebración de la fraternidad universal. ¿Y Haydn? Su obra máxima -la obra que escribió para la posteridad al fin y al cabo- es La Creación. Y la Creación, dentro de todas las cosas que podría haber dicho sobre el tema, es una celebración de la magnificencia y grandiosisdad del mundo que vivimos. Ahora, esto no es directamente un canto a la fraternidad, pero la Creación tiene una orientación expansiva, de amplitud, inclusión (el mundo cantado y celebrado incluye al águila y al gusano) y de generosidad que son compatibles y están asociados con el tema de la fraternidad.

En otras palabras, las obras artísticas mayores no estaban celebrando tanto la racionalidad, como la fraternidad universal. No estaría de más recordar que, en tiempos donde criticar a los viejos ilustrados sigue siendo de rigor, seguimos teniendo los mismos ideales, y la libertad, la igualdad y la fraternidad nos siguen pareciendo cosas que describen a la buena sociedad. Y eso es algo que le debemos a las pelucas del siglo XVIII.

De porqué la racionalidad es un criterio inútil sobre la modernidad

‘For every year documented in the text, the exact number of animals is given according to the age categorias listed above [menores a un 1 año, 1 año, 2 años, 3 años, adultos]. The calculation of the expected deliverie of dairy products for each basis on teh basis of the number of animals in the preceding year is then recorded: for each adult cow 5 sìla of 2 dairy fat’ and 7 1/2 sìla of cheese was to be delivered’
‘The annual reproduction of cattle was fixed as a rule at an average rate of one newborn calf for every two adult cows. The gender distribution of the calvesd was also theoretical: the text exhibits a stric adherence to the sequence male-female, and so on. For years in which adult cows were registered in odd numbers, calving success was recorded by dividin this number by two and rounding the result to the next lower number’ (Archaic Bookkeeping, Nissen, Damerow y Englund, Chicago University Press, 1993: 100)

Ahora, no voy a plantear que este tipo de documento era muy común para la epoca. El libro citado hace mención que representa una rareza. Pero raro o no, representa algo que ya era posible en el tercer milenio AC. Y es un ejercicio extremo de tendencias que no eran tan raras en el tiempo de la III dinastía de Ur, al que corresponde el texto (aproximadamente 2.100 AC)

Y ¿cuáles son esas tendencias? Si uno se fija en el texto, notará que la única diferencia con una aproximación moderna es la falta de instrumental matemático. El ejercicio teórico de calcular la evolución futura del ganado no puede usar los elementos que nosotros usaríamos -no está disponible la estadística necesaria. De hecho, algunas de las características se entienden mejor con esa falta (el hecho que la ‘producción’ de terneros es anormalmente baja, que compensa los supuestos irreales del ejercicio).

Pero si uno obvia la falta de instrumental, lo que tenemos es un ejercicio teórico para planificar el manejo del ganado (en particular, que cantidades se puede esperar que hay que entregar de los productos derivados del ganado vacuno en cuestión). Y es, con todas sus limitaciones, un ejercicio sistemático, usando reglas claras y precisas. En otras palabras, es un ejercicio de racionalidad, de cálculo sin las herramientas modernas.

En lo que concierne a los aspectos sociales, el ejercicio se nos muestra como claramente una muestra de una burocracia racionalizante: La idea de planificación de los productos, el cálculo basado en reglas, un intento de establecer un ‘target’ teórico con el cual compararse, el hecho que un funcionario de la organización tenga como parte de sus tareas la de desarrollar un ejercicio sin aplicación práctica inmediata (i.e no es una tablilla de distribución de recursos, sino parte de una planificación de mediano y largo plazo). La organización que está detrás de ello aparece como plenamente racionalizada. Su única deficiencia es un aspecto técnico, no uno social.

Y como ello ocurre en el tercer milenio AC nos plantea que la racionalización como tal no es muy útil para pensar la modernidad. Al fin y al cabo, no hay que olvidar que cuando los europeos se modernizaron, su sociedad pasada era una muy atrasada en los términos contemporáneos de otras sociedades civilizadas. En otras palabras, pasaron -a riesgo de repetir leyendas negras sobre el pobre medioevo- de la barbarie a la modernidad sin pasar por la civilización. Y por tanto, en el ‘relato’ típico sociológico se pasan como parte de la modernidad cosas que toda sociedad civilizada ha conocido por mucho tiempo.

Community and Society in Roman Society

Por Stephen L. Dyson (John Hopkins University Press, 1992). Hmm, casi todas mis lecturas sobre la antigüedad clásica son de principios de los ’90, necesito ponerme al día.

Pero, bueno, a la tarea. Las citas que nos interesa mantener en mente:

Free elections, with their complex political and social dynamics, continued at Pompeii long after they had ceased at Rome’ (2) y ‘It even [Rome] lacked public baths and theaters, facilities that could be found in many smaller towns in Italy‘ (51), hablando alrededor  del 100 AC. (A proposito de las ventajas de Roma para las elites locales)

Ambitious slaves and freedman found manifold opportunities in the developing market economy, as all regiones of Roman Italy entered into a ancient version of the consumer society’ (46) ‘Certainly the Roman elite become increasingly addicted to a range of luxury items, but consumer goods circulated to all levels of Roman society‘ (47). Los bienes de consumo a los que se refiere: Black-gazed pottery, lamps, Pompeian First Style wall painting. (A propósito de la sociedad de consumo y como siempre que se estudian las cosas de cerca, los antiguos aparecen sorprendentemente ‘consumistas’ y ‘comercializados’

De la manía de negar la complejidad en la historia por parte de los sociólogos.

Hace poco me ha tocado la nunca muy agradable tarea de revisar pruebas en el curso de Sociología de Consumo que estoy dando. Y entre las diversas cosas que me llamaron la atención está una que tiene relación con mi tema preferido -la historia.

Una de las preguntas de dicha prueba tenía que ver con que podía caracterizar especialmente y diferencialmente, si es que acaso algo puede caracterizar (*), a la sociedad moderna de consumo. Y muchos indicaron una diferencia en términos de créditos: que en la sociedad actual el crédito está a disposición de los pobres y no solamente de los ricos.

Y entonces uno recuerda que la esclavitud por deudas es conocida en muchas sociedades, y que no eran precisamente los ricos los que caían en esclavitud debido a ellos. Que en muchas sociedades, el método más común por el cual los campesinos pierden sus tierras es debido al crédito. Y para usar un ejemplo de mi período histórico favorito: Una de las primeras cosas que hacía un nuevo rey mesopotámico para congraciarse con su pueblo era, claro está, declarar nulas las deudas. Eso era implantar la justicia. Y claro está, las deudas en cuestión eran comunes a lo largo de toda la sociedad. Los campesinos, siempre, han vivido en el borde de la subsistencia.

Bien pudiera defenderse que el tipo de deudas es diferente, y eso sonaría razonable. Pero que históricamente el crédito estaba sólo disponible para las clases altas suena extraño, por decir lo menos.

En cualquier caso, este tipo de cosas no afectó las notas. Uno no puede suponer que los sociólogos, supuestos estudiantes de las sociedades, tengan muchos conocimientos de historia, que no es más que el examen de otras sociedades.

(*) A nadie se le ocurrió, claro está, que en una de esas nada caracteriza a la sociedad contemporánea de consumo. O para decirlo de otra forma, que nada lo caracteriza estructuralmente y que las diferencias son del modo ‘más y más’ de esto. Y aunque ya Stalin sabía que la cantidad tiene una cualidad propia, el caso es que definitivamente al parecer el único dogma que todos los sociólogos comparten es que las sociedades modernas son efectivamente cualitativamente diferentes a todo el resto.

De la diferencia de perspectivas

Leyendo un texto -no importa cual, bueno Five Days in London de Lukacs, no, no ese Lukacs- que planteaba la gigantesca importancia de unas discusiones de gabinete en el gobierno británico en Mayo de 1940, en que básicamente se planteó que no habría negociaciones con los alemanes, me empecé a preguntar, y bueno ¿cuan importante es ese hecho?

Y, como todas las cosas, como es evidente por lo demás (ni siquiera me queda claro porque estoy escribiendo esto a decir verdad), depende del contexto.
¿Importante para determinar que pasó en la II Guerra Mundial? Sin muchas dudas.
¿Importante porque las vidas de los europeos hubieran sido muy diferentes si la II Guerra Mundial hubiera terminado de manera distinta? Más que probable.
¿Importante para las tendencias globales de la historia del siglo XX? Probablemente no (No es que, por decirlo de otro modo, las sociedades hubieran sido menos urbanizadas, hubieran demandado menos combustibles fósiles, o el impacto de los medios masivos hubiera sido menor).

Ahora lo anterior puede parecer, y es, sólo desarrollar un punto trivial. Pero por una parte sirve para ver por qué un planteamiento como el de Lukacs (si otra hubiera sido la decisión en ese punto, viviríamos en un mundo muy distinto) es demasiado general (depende mucho de qué queremos decir con mundo). Pero, por otra, nos sirve para darnos cuenta de otro asunto: la tendencia a que, cuando pensamos en las tendencias globales y en el largo plazo, a dar sólo las tendencias globales y el largo plazo como relevantes. Esa decisión no es importante para las tendencias generales del siglo XX, entonces no es importante.

Pero eso implica olvidar que no todo en la historia son las tendencias generales, y que por cierto la experiencia de las personas no es las tendencias generales. Efectivamente para las generaciones que vivieron esos días, esas decisiones bien pueden haber sido cruciales.

Para poner un ejemplo muy distinto, y de mi período histórico preferido. En un momento determinado, y como parte importante del punto es que a nosotros no nos importan esas fechas no las voy a decir, las diversas ciudades y estados arameos de la zona de Siria y Palestina se enfrentaron al Imperio Asirio. Qarqar creo que es el nombre de la batalla. No está muy claro el resultado, pero dado que los asirios no llenaron de tributos ni de deportaciones el área, podemos darlo como una victoria de los sirio-palestinos. Ahora, años más tarde, los asirios efectivamente conquistaron el área.

Ahora, ¿cual es la importancia de Qarqar? Para las tendencias a largo plazo de la historia universal, nula. Para el imperialismo asirio en general y la independencia de esas ciudades en el futuro, también nula, al final fueron derrotados. Pero en el corto plazo implicó la ausencia de tributos, deportaciones y todas las otras barbaridades que hacían los asirios por, digamos, unos 30-40 años, una generación completa. Mirado desde el punto de vista de los habitantes de las ciudades que lucharon en esa batalla, esos años bien eran toda la diferencia.

O para decirlo de otro modo, los sociólogos (y en particular los sociólogos interesados en la historia y en el largo plazo) no debieran olvidar que los pequeños efectos, aunque sean a corto plazo, sí son relevantes y sí marcan diferencias en la vida de las personas. La historia de eventos, para usar el viejo término de Braudel, tiene su lugar cuando pensamos que las experiencias son asuntos de corto plazo, eventos al fin y al cabo.