Un concepto de aprendizaje de utilidad para el análisis social

Siguiendo con la locura que ya mencione en un post pasado (sobre crear una teoría axiomática), y habiendo puesto que una de las capacidades básicas de los actores cubiertos por dicha teoría es que pueden aprender, se colige entonces que es necesario desarrollar un concepto de aprendizaje. Entonces, he aquí el concepto.

Aprendizaje: La capacidad de un actor para desarrollar asociaciones, y todo aprendizaje al mismo tiempo tiene elementos cognitivos y prácticos

Comentario 
La definición explícitamente no plantea el aprendizaje como una adquisición de asociaciones o creencias ‘correctos’. Y esto por el hecho simple que no podemos determinar cuál es el conocimiento ‘correcto’: lo que sabemos en un momento determinado puede mostrarse como incorrecto posteriormente.

Lo que nos interesa más bien es que es lo que hace alguien que aprende: Y lo que logra es ordenar el mundo al establecer asociaciones: Asociaciones en el comportamiento (i.e si hago X pasa Y) o asociaciones entre las distinciones del mundo (i.e los objetos X tienen Y cualidad). Esto es una ordenamiento porque, entonces, no todo puede pasar (si hago X pasa Y y no Z). Lo que hace el aprendizaje es permitirme pasar de un mundo informe y sin distinciones a uno con distinciones. El hecho de crear distinciones y establecer asociaciones entre esas distinciones es el hecho crucial del aprendizaje. Por decirlo de otra forma, el aprendizaje es una forma de ‘crear’ (descubrir) orden a partir del caos.

Estas asociaciones no deben pensarse como reglas claramente definidas ni que puedan traducirse en una formula sencilla. La regla de si hago X pasa Y es una forma breve de referirse a la asociación, pero es compatible con excepciones y ambigüedades. En tanto permita orientar al actor que en general si hago X pasa Y usando distinciones que en general funcionan para delimitar X e Y, ya es suficiente para el actor.

El aprendizaje, en este sentido, tiene una relación muy clara con las nociones de complejidad informacional, con la idea de la complejidad de Kolmogorov. Recordemos que una cadena de máxima complejidad es uno que sólo puede ser descrito por una cadena de igual extensión. Una cadena más sencilla es una que puede ser descrito por una cadena mucho menor (es comprimible sin perder información). El aprendizaje es, precisamente, el proceso de descubrimiento de esa cadena de menor extensión.

Hay una cierta paradoja, en todo caso, en lo anterior. Esta simplificación para el actor se puede presentar como una complicación. Esto porque objetos aleatorios en la visión tradicional son máximamente complejos, pero un sistema completamente estocástico puede describirse de manera estadística de manera reducida: No puede replicar igualmente la cadena, pero sí una muy similar. En este sentido, no es estructuralmente complejo (Crutchfield, 1994). El agregar reglas, y por lo tanto posibilidad de compresión, implica complejizar esa descripción sucinta. El aprendizaje, entonces me permite pasar de un mundo sin distinciones y complejo informacionalmente, pero estructuralmente simple en un mundo con distinciones, más simple informacionalmente pero más complejo estructuralmente (i.e un mundo cuya descripción óptima es más larga). Es pasar de un mundo que no puedo describir en detalle y sólo en general a un mundo que puedo describir (y actuar) de manera específica usando las reglas que descubro.

Cuatro Modalidades de Coordinación

Definiciones.
Dominación: Cuando ego amenaza con quitar el control de alter sobre elementos para que alter realice la acción pedida por ego
Negociación: Cuando ego ofrece control a alter sobre elementos para que alter realice la acción pedida por ego
Conversión: Cuando ego afecta las representaciones de alter, entregando razones para que alter realice la acción pedida por ego
Deconversión: Cuando ego afecta las representaciones de alter, eliminando objeciones para que alter realice la acción pedida por ego

La teoría que se desarrolla en este texto se basa en la idea que no existe una sola modalidad de coordinación, sino que los actores tienen acceso a una diversidad de modalidades, las que serán usadas de acuerdo a los contextos y circunstancias. La relevancia de lo anterior proviene que muchas teorías tienden a usar sólo una modalidad, o reconociendo la existencia de más de una modalidad insistir que una es basal en la vida social. Por otro lado, el creciente reconocimiento que existen diversas modalidades de interacción social ha quedado, en general, reducido a ese reconocimiento  sin que se desarrollen mayormente teorías que indiquen la relación entre esas modalidades (cuando son elegidas, cómo se relacionan unas con otras etc.). La intención de la teoría que desarrollamos es precisamente producir una teoría sobre la combinación de estas modalidades.

Las modalidades son definidas a partir de una distinción de control / representaciones. Esta distinción expande y adapta la distinción recursos / intereses de Coleman(1990). Pasamos de recursos a control para establecer de manera más clara la universalidad de los ‘recursos’ (que puede ser cualquier elemento) y para enfatizar que lo central es el control que ejerce un actor sobre esos elementos (White, 2008). Por otro lado, usamos representaciones en vez de intereses: Lo que afecta al actor son todos los cambios en percepciones y creencias sobre un elemento, y los intereses propiamente tal son una forma de percepción y creencia. Pero lo básico es la representación (es un elemento de tal tipo, tiene tales características, si quiero lograr tal cosa resulta ventajoso etc.).

La segunda distinción ocurre entre entregar / quitar: Por ejemplo. no es lo mismo ofrecer control sobre recursos que amenazar quitar control sobre recursos. Esto permite una mejor distinción ante entre las relaciones de dominación (poder) y negociación (intercambio). Por una parte, muchas veces se realiza la distinción en torno a la noción de acción obligada: Hay una relación de poder cuando alter no tiene alternativas de acción. Esto tiene la consecuencia que cuando se reconoce que alter siempre tiene alternativas, entonces el poder se reduce al intercambio; o dado que se reconoce que hay relaciones de poder, negar la capacidad de alternativas de alter. Alter siempre tiene alternativas de acción, pero claramente no es lo mismo el ofrecimiento de un nuevo recurso en una negociación (i.e entrégame este objeto a cambio de dinero por ejemplo) o la amenaza de la dominación (i.e entrégame este objeto o si no quemo tu casa).  En una segunda acepción, poder e intercambio se refieren a la existencia de igualdad en el número de recursos, entonces se niega que pueda existir intercambio entre actores con un distinto nivel de recursos, o se tiende a negar la relevancia de esa diferencia. Pero la diferencia de recursos tiene más que ver con la posibilidad de éxito en la coordinación más que con el tipo de coordinación: Alguien pude intentar dominar a otro, aun cuando no tiene los recursos necesarios, y muchos conflictos reales pueden entenderse como resultado de una pretensión de dominación cuando no existe el diferencial de poder necesario.

La diferencia entregar / quitar resulta muy clara en lo que se refiere al control sobre elementos, pero en lo que se refiere a las representaciones sobre estos elementos ¿Tiene sentido esta diferencia para aspectos cognitivos y normativos? Inicialmente, de hecho, no aplicábamos la distinción a las representaciones (y usábamos conversión para referirnos a cualquier cambio en las representaciones).

Sin embargo, parece que se podría aplicar la distinción a las representaciones. Esto porque las personas pueden tener razones positivas o negativas en relación a posibles acciones: Hay que hacer X pero X es bueno; No hay que hacer Y porque Y es malo. Para lograr que alguien realice una acción puedo trabajar sobre ambos elementos: Puedo dar razones para hacer X (es bueno, es conveniente etc.) o simplemente puedo eliminar objeciones para hacer X (no es una mala acción, no tiene malas consecuencias). Y no son los mismos argumentos o razones los que se aducen en una situación o en la otra; y puedo obtener un resultado convenciendo de una serie de razones pero no de otras. Puedo eliminar las objeciones para hacer X sin necesidad de dar razones positivas para hacerlo: puedo convencerte que X no es malo sin convencerte que X es bueno. El uso de estas diferentes modalidades bien puede tener consecuencias distintas, y es por ello que mantenemos la diferencia como modalidad de coordinación.

Es importante diferenciar entre estas definiciones de coordinación y el problema de cooperación. La coordinación aquí referida se reduce sencillamente a cómo un ego obtiene que alter realice una acción deseada. La cooperación usualmente se entiende como ego y alter pueden obtener un mejor resultado: el uso del dilema del prisionero para entender los problemas de cooperación es una muestra de lo anterior. La solución del problema es lograr que ambos realicen una acción que produciría el mejor resultado colectivo (la de ambos elijan cooperar). Entendido de esa forma la cooperación es un tema más específico que el de coordinación.

Un divertimento: Un análisis cientometrico de sociólogos chilenos

Por esas cosas de la vida, baje un software que realiza diversos análisis de indices cientométricos usando la base del Google Scholar. Como todas las cosas, tiene problemas -la base del Google Scholar no es perfecta (y de hecho funciona mejor para papers que para libros, y funciona mejor si eres citado fuera de Chile en publicaciones y conferencias de ‘corriente principal’). Pero también tiene virtudes.

De todos los diversos indices, usamos el h-index que es relativamente fácil de entender. No voy a usar la definición formal, pero un h-index de 4 indica que tienes 4 escritos que han sido citados 4 veces o más. Además presentaremos el g-index que sigue la misma lógica pero pesa más los textos más citados (es el número tal que los g-top textos tienen en conjunto g2 citas).

Bueno, veamos que resultados nos arrojan para sociólogos chilenos:

  • José Joaquín Brunner = 15 (g-index 27)
  • Norbert Lechner = 13 (g-index 27)
  • M. A. Garretón = 13 (g-index 20)
  • Daniel Chernilo = 8 (g-index 13)
  • Eugenio Tironi = 7 (g-index 11)
  • Florencia Torche = 7 (g-index 11)

(También calculé para Moulián, Morandé y otros pero tenían h-index de 5 o menos)

Debido a las características de la base, esto nos mide más bien el impacto ‘global’ de los autores. Alguien que es muy discutido en Chile pero menos fuera de Chile va a aparecer con un impacto más bajo. Pero, como todos los números, ha de verse como un indicador más que otra cosa, y no como verdad absoluta.

Valores comparativos

  • Pierre Bourdieu = 89 (g-index 295)
  • N Luhmann = 38 (g-index 98)
  • Mark Granovetter = 29 (g-index 199)

Una locura total

Algunas veces uno tiene que hacer cosas horribles, y me encuentro entre medio de un espantoso curso de ISO 9000 sobre PMG (¿no entendió nada? No se preocupe, dele gracias a su suerte de no saberlo, bástenos decir que es horrible).

Lo suficientemente horrible que para mantener mi sanidad mental decidí empezar a desarrollar (lo que es de hecho una vieja idea, pero sólo ahora necesite dedicarse a eso para no hundirme) una teoría axiomática para la sociología. Imagínense lo terrible que es esto si lo anterior fue necesario para mantener la sanidad mental.

Bueno, por ahora, y para mostrar el sabor, los postulados y proposiciones de la teoría (todos tienen su ‘demostración’ en versión informal, el trabajo interesante es desarrollar una demostración formal elegante). Y sin explicación ni comentario.

Postulados

  • Postulado I. Las capacidades de los actores quedan completamente definidas por ser capaces de aprender, comunicar y tener preferencias
  • Postulado II. Todas las capacidades de los actores son limitadas en su poder pero no tienen limitaciones en su aplicación
  • Postulado III. Las relaciones de un actor con otras entidades quedan completamente definidas por su control y por su interés

Características Fundamentales de la Interacción

  • Proposición 0: El ámbito de la interacción posible crece hasta cubrir todos los agentes (i.e no hay barreras sociales permanentes a la interacción
  • Proposición I. Toda interacción genera posibilidades para nuevas interacciones (i.e el interés de un actor por coordinar es permanente)
  • Lema I. Toda interacción tiene  efectos y el conjunto total de efectos es necesariamente desconocido para los actores
  • Proposición II (1ª Ley Fundamental de la Interacción): La probabilidad de éxito de la coordinación para ego es proporcional a la energía desplegada por ego y es proporcional a la importancia de la relación para alter
  • Proposición III (2ª Ley Fundamental de la Interacción): En toda interacción, el acuerdo será diferenciado y preferido por sobre el desacuerdo
  • Proposición IV (3ª Ley Fundamental de la Interacción): Los resultados de una interacción no son completamente controlables por la propia interacción
  • Proposición V: El orden energético (de mayor a menor) de las modalidades de coordinación es dominación, negociación, conversión y deconversión
  • Lema I: Movilizar recursos requiere más energía que movilizar creencias
  • Lema II: La coordinación positiva requiere más energía que coordinación negativa
  • Proposición VI: Toda modalidad de coordinación sufre un proceso de decaimiento hacia formas que exigen menos energía
  • Proposición VII: Disminuir las alternativas posibles aumenta la posibilidad de coordinación (Puntos de Schelling)
  • Proposición VIII: Movilizar creencias es más expansivo que movilizar recursos

Sección II.  De las Redes en General

  • Proposición IX. Actores sociales autónomos producen redes que no son controlables por un actor social específico
  • Proposición X: Una ego red es más eficaz para producir coordinación si ego se reserva modalidades de interacción de intereses dejando a los alter primarios el uso de modalidades de mayor energía.
  • Proposición XI: Las posiciones centrales en una red son más estables que las posiciones de puente
  • Proposición XII: El signo de la historia de interacciones pasadas es directamente proporcional a la continuidad futura de la interacción; pero la continuidad futura de la interacción no tiene efectos en el signo de la las interacciones futuras
  • Proposición XIII: Una red de relaciones complejas produce grupos cohesivos
  • Lema I. La dificultad de reemplazar alter depende de la complejidad de la interacción
  • Lema II. Un actor sólo puede mantener un número limitado de relaciones complejas
  • Proposición XIV: No hay tendencia a la clusterización en relaciones simples
  • Lema I. No hay límites al número de relaciones simples que un actor puede mantener
  • Lema II. En una red de relaciones simples todos los alter son relativamente similares entre sí
  • Proposición XV. Un conjunto de actores generará una red con una topografía de mundo pequeño
  • Proposición XVI. Una red siempre es dinámica

Sección III. De las redes organizacionales

  • Proposición XVII: Las organizaciones son actores
  • Proposición XVIII: Las organizaciones sólo pueden aparecer en medios sociales de alta energía

Sección IV. Características Básicas de Prácticas Sociales

  • Proposición XIX. Los roles que conforman una práctica son conocidos por sus practicantes
  • Proposición XX. Toda práctica social tiene requisitos para su reproducción
  • Proposición XXI. No existen prácticas puras  de dominación
  • Proposición XXII. Prácticas puras de conversión y deconversión son vulnerables
  • Proposición XXIII.  Prácticas puras de negociación están asociadas a redes simples

Sección V. Construcción de Prácticas Sociales

  • Proposición XXIV. (1ª Ley Fundamental del Orden Social): Los actores generan automáticamente prácticas sociales
  • Proposición XXV (2ª Ley Fundamental del Orden Social): Es imposible que una práctica social asegura sus condiciones de reproducción
  • Proposición XXVI. La existencia de diferenciales de poder aumenta la velocidad de los procesos de construcción de prácticas
  • Proposición XXVII: Una práctica social creada en una red cerrada puede extenderse en una red abierta
  • Proposición XXVIII: Una red abierta desestabiliza los procesos de construcción de prácticas sociales
  • Proposición XXIX: El desarrollo de información para-interaccional facilita la construcción y deconstrucción de prácticas sociales

Sección VI. Relaciones entre Prácticas Sociales

  • Proposición XXX. Dos o más prácticas pueden estar en conflicto en tanto sigan teniendo acceso a los recursos que le permiten el conflicto, y el conflicto no afecte la reproducción de las prácticas en conflicto
  • Proposición XXXI. Una práctica contradictoria puede mantenerse si otras prácticas independientes generan los recursos que requiere esa práctica

La Miseria de la Sociología.

Este texto también proviene de la intención de re-redactar y de reorganizar textos antiguos. En este caso, una serie de comentarios sobre análisis realizados durante los ’90 sobre la sociedad chilena. Al revisarlos, me dí cuenta que un tema interesante en el desarrollo de la sociología en Chile había sido que si bien durante los ’90 habíamos desarrollado un diagnóstico sobre la sociedad, en los años ’00 no realizamos ninguno -y simplemente seguimos usando el diagnóstico anterior. Así que pensé que esos comentarios eran recuperables, y que haciendo una distinción entre los fundadores y los epígonos bien podía hacer una crítica del quehacer sociológico durante los últimos decenios.

Una crítica porque la opinión seguía siendo la misma: La sociología chilena ha fallado en los últimos 20 años en realizar su tarea más básica, que es el de diagnosticar lo que sucede en Chile, y terminamos usando un diagnóstico limitado que no era mucho lo que nos permitía decir.

Hay dos características esenciales de la sociología en los últimos 20 años: Que se usa un diagnóstico común de que fue lo que sucedió en la sociedad -que nos transformamos en una sociedad de mercado. Esto se dice con retóricas, valoraciones y lenguajes muy distintos pero en lo fundamental eso es lo que se plantea. Y que se un método común para mostrar ese cambio -el ensayo impresionista, y en particular de ensayos que no argumentan demasiado. Ambas características están relacionadas entre sí. El uso del ensayo facilita el no profundizar los temas, y quedarse en lo que -finalmente- aparece como lo más obvio: la importancia del mercado y del consumo. Al quedarnos solamente en lo más obvio, además una vez dicho la obviedad no había más que decir. Y entonces sobre la sociedad después de los ’90 la sociología no ha tenido nada nuevo que plantear. Ni siquiera para discutir, en serio, si efectivamente no se habían dado cambios fundamentales.

¿Porque es relevante que la sociología en Chile en general no argumente y defienda sus posiciones? Al fin y al cabo, esto puede parecer un asunto meramente formal sin mayor relevancia frente a lo central: que es el contenido. ¿Qué importa que no argumentan si lo que plantean es tan interesante y correcto?
Porque sin argumentación con lo que único que nos quedamos es con los nombres. La única razón para tomar en cuenta lo que plantean es, simplemente, que ellos lo dicen. Sin argumentos estamos reducidos al mundo de lo que parece, de lo que a uno le suena. En un mundo sin argumentos, las afirmaciones nos parecen correctas o interesantes sólo por el prestigio del autor. No negaremos que es un mundo intelectual cómodo. sin argumentación, simplemente nos quedamos con el equivalente de una conversación de café de presunta profundidad. Y los textos, finalmente, tienen los mismos vacíos de esas conversaciones: brillantez fácil y frases sugerentes e inteligentes. Pero, nada de importancia detrás de la fachada. Como toda conversación de café, sirven para pasar una tarde y para pretender que uno no es un bruto, pero como aporte al conocimiento de la sociedad no es mucho lo que sirven. Lo extraño del asunto es la pretensión que ese tipo de disquisiciones merecían imprimirse

Para escribir los textos que hemos comentado se requiere algo de inteligencia y pensar unas cuantas tardes. No es una tarea realmente muy difícil. Sin embargo, la tarea de argumentar si es difícil. Es algo que requiere trabajo y dedicación. Al fin y al cabo, argumentar no es repetir varias veces la misma afirmación. Argumentar no es ilustrar la posición con un ejemplo Argumentar no es plantear que la propia posición es evidente. Argumentar es hilvanar: conectar frases. Para ser personas que, presuntamente, trabajan con ideas no deja de ser algo extraño que se salten la parte que efectivamente representa trabajar con ideas.

El problema central es que una consecuencia de esta ausencia de argumentación, de esfuerzo real de investigación, es que quedamos reducidos a las obviedades y al sentido común, las posiciones defendidas no son muy interesantes. La visión de la sociedad chilena que está detrás de las disquisiciones teológicas de Cousiño y Valenzuela -como por ejemplo, su discusión acerca del exódo-, de la retórica de Moulian y del equivalente a comentarios de sobremesa de Tironi es bastante sencilla: Chile se ha transformado en una sociedad dominada por el mercado. Prácticamente todos nuestros autores comparten la idea que Chile se ha transformado de una sociedad dominada por la política a una centrada en el mercado. Gran parte de nuestras actividades y relaciones está mediada por el mercado, y el consumo -especialmente, su aumento del consumo- se ha transformado en una de las actividades centrales de nuestra sociedad.

Pero al no indagar realmente, entonces no sólo decimos lo que parece ser obvio, sino que además sólo decimos lo que parece evidente de eso: Ni siquiera se investigó, mucho, en que consistía exactamente ‘una sociedad de mercado’. Plantear que hay más bienes en una sociedad -mas automóviles, mas lavadoras- no nos dice mucho sobre la experiencia y las prácticas de vivir en una sociedad de mercado, que implica realmente para las personas. Plantear que las personas se endeudan no nos permite entender mucho más si no conocemos cómo se inserta el endeudamiento en las vidas de las personas, como afecta las prácticas presupuestarias. Esto puede parecer cosas nimias, pero el tema es que cuando se mira en detalle es que aparecen elementos importantes que uno no podría haber pensado cuando se queda en la mirada general y obvia. Incluso si aceptamos el diagnóstico general, y aceptamos que lo que pasó fue la instauración de la sociedad de mercado, no sabemos en que consiste ese diagnóstico a menos que vayamos más allá de lo que se puede observar en general.

En última instancia, las debilidades del discurso sociológico se fundamentan en el rol que cumple. Al fin y al cabo, la sociología, en la práctica, no es más que la transposición, algo más compleja y afectada en el decir pero igual de sencilla en las ideas, del discurso político. El consenso político se transforma en consenso en el diagnóstico; y los puntos sobre los cuales se discute en política se transforman en los puntos sobre los cuales se discute en sociología (Estado y mercado a final de cuentas).

En en el apuro por tener alguna interpretación general sobre el Chile de los ’90, la sociología olvidó hacer su trabajo. Una etapa que, por admisión del consenso estándar, representa grandes cambios en la sociedad, debiera ser un período especialmente interesante para un sociólogo. Pero en vez de realizar un trabajo serio y exhaustivo, nos quedamos en lo que es más fácil: en el ensayo y en la metáfora. Y así dejamos abandonado el trabajo porque nada más teníamos que decir

No todo el mundo tiene la oportunidad de analizar una transformación mientras esta se desarrolla. En ese sentido, los sociólogos chilenos de los últimos decenios fallaron en la tarea básica que tenían que realizar, la de entender y estudiar una sociedad en un proceso de cambio.

Las reglas del análisis sociológico

En realidad, esto no es más que un refrito. Originalmente había organizado, editado y aumentado diversos posts sobre metodología que habíamos hecho en este blog en una serie de posts sobre las reglas analíticas del método en ciencias sociales. Y una vez posteadas esas, seguimos organizado, editando y aumentando el texto.

Con lo que finalmente produjimos un pequeño articulo que esta en Scribd y que ahora se llama Las reglas del análisis sociológico (en donde, por un motivo que todavía no logro desentrañar, el texto aparece centrado en vez de justificado, pero en fin, no me voy a poner a reclamar por un servicio que me permite subir artículos gratis para difundirlos como se me de la gana). Ahora, lo de finalmente de todas formas es una trampa. Evidentemente seguiré editando el texto. Siempre es un placer escribir las ideas que uno tenga, por más menores que sean.

¿Tiene mucho sentido? Ni la menor idea. Nunca he sabido si escribir textos sirve de mucho para el lector, pero para quien lo escribe siempre tienen utilidad. Es lo mismo que las clases: el que más aprende siempre es el profesor.

A propósito de la utilidad de la Sociología

Hace unos días atrás, leyendo el blog La Pala me encontré con un escrito sobre la utilidad de la sociología (el link en el título del post en todo caso). En el texto se dicen muchas cosas que a mí me parecen esencialmente correctas sobre lo que se hace en sociología. Como por ejemplo: ‘Dicho de otro modo, a muchos sociólogos les interesa más el fundar programas de acción política reformista (v.g., Alain Touraine, Norbert Lechner, Tomás Moulian, entre otros) que programas de investigación’. Y además plantear que eso está de lo más bien, pero para  cosas normativas hay tantas cosas mejores que la sociología.

Pero hay algo en el texto que creo equivocado

Nosotros parecemos estar en una época de indiferencia, a juzgar por el peso reducido que tiene la sociología en la discusión pública. Más allá de que el libro de Tomás Moulian haya sido un best-seller, de que Villegas tenga tribuna en todos los medios masivos o de que los estudios de opinión se publiquen en todos lados, sigue pareciendo que la disciplina es poco influyente, que la investigación más académica se toma poco en cuenta y que, al fin y al cabo, nadie entiende muy bien en qué estamos, ni siquiera nosotros. Es decir que, a pesar de que Chile ha vivido una serie de transformaciones económicas, sociales, culturales y políticas, el lenguaje sociológico (tradición – modernidad; comunidad – sociedad; diferenciación funcional, etc.) no aparece demasiado en la discusión pública.

Ahora, ¿por qué la utilidad de la sociología se mide en torno a cómo influenciamos la discusión pública? Es cierto que ese sería el lugar que, probablemente, más nos gustaría ocupar; de hecho el que ocupamos por un tiempo; y que el tema que los economistas lo ocupen ahora sea motivo de tirria para más de uno. Pero creo que efectivamente la sociología ha tenido influencias fuera del ámbito de la discusión pública (creo que hay más de un programa de políticas públicas que fue diseñado por sociólogos en los últimos años, y conozco algunas intervenciones en diversos mercados que también tienen esa proveniencia).

En más que una forma, el tratar de abandonar el ‘discurso ideológico’ y cambiarlo por una labor profesionalizante (digamos, no es sólo Tironi que cambio los libros por las consultorías), tuvo ese efecto: Una sociología cuya utilidad opera a escondidas de la sociedad, en vez de hacerlo en la plaza pública. Es posiblemente una mala forma de ser ‘útil’, y en particular puede ser una muy mala para la sociología. De hecho, creo tiene más capacidades para dar mapas a la plaza pública que para elaborar políticas públicas en realidad. Pero sigue siendo una forma de ser ‘útil’.

Aunque posiblemente me siento más cerca del sentimiento de Jean Botteró, especialista en el Medio Oriente antiguo, que alguna vez publicó un artículo, a propósito de su disciplina, ‘en defensa de una ciencia inútil’, basado precisamente en su inutilidad. Por otro lado, siempre me he sentido a gusto con el puro deseo de conocer más sobre el mundo social a decir verdad.

Las reglas analíticas del Método en Ciencias Sociales (VII) Epílogo. La posibilidad de una ciencia naturalista de lo social

El argumento que hemos desarrollado durante estas páginas se basa en el supuesto que las ciencias sociales son, pueden ser, efectivamente una ciencia. Para ser más precisos, que el proyecto de realizar una descripción y una explicación racional de la realidad social es posible y válido. En otras palabras, que resulta posible una aproximación naturalista a lo social: la vida social es una realidad como cualquier otra, y por lo tanto puede ser analizada con una aproximación empírica, sistemática, y que intente explicar y no sólo describir.

Una afirmación como lo anterior será altamente criticada dado que olvidaría características esenciales de la vida social que hacen inviable usar la aproximación anterior: la vida social claramente no es una realidad como otras y requiere una aproximación específica y muy distinta a la de las ciencias naturales[1].

A pesar de lo anterior, es importante hacer notar que hay elementos de ese proyecto naturalista que sí son parte del consenso en ciencias sociales. En las ciencias naturales una aproximación naturalista implicaba mantener que uno puede describir la realidad sin necesidad de factores extra-naturales, que no pudieran observarse (o que no tuvieran consecuencias sobre lo que se puede observar): Digamos, que se puede explicar la naturaleza a partir de la naturaleza, sin necesidad de usar elementos extraños: No se explica la lluvia a partir del dios de la lluvia. En ciencias sociales hay una situación análoga, no con seres sobrenaturales, pero sí con ‘personas’ sobrenaturales: la explicación de los grandes hombres, ya sea la explicación del nacimiento de la agricultura, el descubrimiento del fuego a partir de los grandes héroes civilizatorios, o la explicación de procesos sociales a partir de las acciones de personas específicas y especiales. La idea de la ciencia social es que los procesos sociales se pueden explicar a partir de regularidades en esos procesos, no requiriendo fuerzas especiales. Esto no es negar la importancia de los actores individuales, pero sí que sus acciones se dan dentro de un entramado social. Esta convicción es parte esencial de lo que representa una aproximación naturalista, y es de hecho una convicción antigua, previa al desarrollo de las ciencias sociales modernas: Cuando Polibio intentaba explicar por qué la república romana había sido capaz de conquistar todo la cuenca mediterránea, su explicación (en el libro VI de su historia) se basa en la idea que es en las características de la estructura política romana que debemos buscar la explicación. En lo que concierne al rechazo a la explicación por grandes hombres y a la idea que necesitamos centrarnos en el proceso social, el proyecto naturalista puede plantearse es común a estas disciplinas.

Sin embargo, más allá de lo anterior, es un proyecto altamente criticado. Es posible argumentar que una ciencia social del modo antes indicado no es más que una imitación de la física. Una imitación aún más inadecuada dado que se basaría en modelos de ciencia que la sociología de la ciencia ha mostrado no corresponden a la realidad de la ciencia. Se puede plantear también que todo proyecto en ciencias sociales que intente una aproximación naturalizante es imposible porque olvidaría el hecho que los sujetos sociales son reflexivos y, en general, dado que las ciencias sociales son parte de la realidad social, es sociedad estudiando la sociedad, entonces no se pueden aplicar métodos generalistas o de índole explicativa: No se puede realizar una teoría general del matrimonio dado que el concepto de matrimonio es algo que generan los propios actores sociales, y toda afirmación al respecto depende de los conceptos del actor –es el argumento de Giddens por ejemplo. Más aún, se puede plantear que toda aproximación naturalista es una forma de evitar una aproximación crítica, haciendo que el status quo aparezca como lo natural y lo necesario. La ‘naturalización de lo social’ implicaría un olvido de las características básicas de la vida social: los seres humanos construyen el orden social mediante sus acciones.

La crítica que una aproximación naturalizante implica imitar a la física, lo que no se puede realizar en ciencias sociales resulta inválida: Hay muchas disciplinas de las ciencias naturales que no imitan a la física y no por ello dejan de realizar una aproximación naturalista a los fenómenos. ¿Qué no podemos realizar métodos experimentales? Hay muchas disciplinas que se basan más bien en la observación. ¿Qué no podemos realizar una descripción matemática? La biología durante mucho tiempo trabajo sin esas herramientas sin dejar de ser una ciencia natural. ¿Qué no podemos desarrollar leyes universales formales? La química tampoco trabaja en el modo de creación de leyes universales. Ninguna de esas características define la aproximación naturalista. Lo que la define es sencillamente la creencia que podemos describir una realidad claramente, de manera sistemática y ordenada, obteniendo resultados replicables[2].

La crítica que una aproximación naturalista demanda el uso de afirmaciones generales que olvida el carácter reflexivo de la vida social es inadecuada en términos de su amplitud. Además, que el hecho que la sociología sea sociedad estudiando sociedad no implica nada especial: La física es materia investigando materia, la biología vida investigando vida. Ninguna de esas cosas ha sido óbice para desarrollar esas ciencias, no veo porque debiera ser especial en el caso de la sociología. El hecho que sea cierto que lo que sucede en la sociedad dependa de los conceptos de los sujetos o que los actores sean, finalmente, también teóricos sobre lo social, y que sus teorías constituyen lo social no cambia la situación. Uno puede seguir desarrollando una ciencia explicativa y generalizante. La teoría de Giddens, tan crítico a esa idea, está llena de argumentos explicativos y generalizantes: La idea que la seguridad ontológica es esencial para construir orden social (Giddens, 1984) no depende para su validez del conocimiento de los actores ni la pierde si los actores la conocen. Si los actores lo conocieran cambiarían sus acciones, pero usarían esa afirmación como fundamento de ello. Lo mismo es válido para la idea del teorema de la dualidad de la estructura cuya validez es independiente de los sujetos. Incluso, seguiría siendo válido si los sujetos lo dieran por verdadero y lo usaran en su vida. En otras palabras, puedo construir un conjunto de afirmaciones válidas para todos los sujetos reflexivos como los describe Giddens.

En relación a la posibilidad de la crítica y a evitar la ‘naturalización de lo social’ tampoco aparece como muy fuerte. De partida, describir una realidad de determinado modo no implica evaluarla de un modo determinado, con Hume uno puede recordar que no hay forma de pasar del ‘ser’ al ‘deber ser’. Las convicciones críticas no tienen por qué verse afectadas por el hecho de mantener un conocimiento general naturalista. Se puede observar que el problema no es lo anterior sino el hecho que pensar en una realidad social como algo dado, algo que no se puede modificar, evita el pensar el cambio como posible: Si la realidad es así, entonces quizás podamos mantener que es una realidad criticable, pero no podríamos demandar su modificación. Sin embargo, Una aproximación naturalista no implica plantear una ‘naturalización de lo social’ o establecer que la forma que en la actualidad toma la vida social es la única forma posible -de hecho, el darse cuenta que han existido múltiples formas de estructurar la vida social es uno de los hechos básicos que estas disciplinas analizan. Lo que sí plantea es que no toda combinación de características es posible. Y en ciencias naturales el conocimiento de esas imposibuilidades ha aumentado nuestra capacidad para hacer cosas: Precisamente porque no todo es posible es que se pueden construir herramientas para el cambio. Del mismo modo, uno podría plantear que conocer reglas universales en el mundo social (por ejemplo la necesidad de seguridad ontológica) nos permitiría aumentar nuestras capacidades para generar cambios (sabiendo que si queremos hacer tal cambio debemos mantener la seguridad ontológica, de otro modo no funcionará). El conocer que no todo es posible nos permite aumentar el campo de lo posible.

Más allá de las críticas específicas que hemos enunciado, podemos mostrar que las reglas del método que hemos delineado en este texto nos permiten mostrar que resulta posible el proyecto de una ciencia naturalista de lo social que reconoce las características específicas del mundo social. Las reglas enunciadas –los actores tienen iguales capacidades, las acciones tienen sentido, las acciones tienen consecuencias, lo que nos interesa estudiar son los entramados que generan las interacciones sociales- son a la vez reglas que nacen de características específicas del mundo social y que nos permiten generar una ciencia que intente explicar el mundo social.


[1] El tema no es que las ciencias sociales no requieran métodos de análisis y técnicas específicas. Al fin y al cabo, toda disciplina lo hace, y no se usan los mismas aproximaciones de análisis en biología que en física (o que en química). El tema es si estas diferencias ameritan una aproximación radicalmente diferente, que no puede equipararse al uso de herramientas específicas.
[2] Por otro lado, es común en ciencias sociales plantear que los descubrimientos de la sociología de la ciencia muestran que las ciencias naturales, y en particular la física, no son tan objetivas, rigurosas ni ‘verdaderas’, sino que ellas mismas están afectadas por factores sociales. La física no cumple con los supuestos requisitos de cientificidad y, en el fondo, opera del mismo modo que las ciencias sociales. Esto es una característica antigua, es cosa de recordar algunas reacciones a la noción de paradigma de Kuhn en ciencias sociales.

Las reglas Analíticas del Método en Ciencias Sociales(VI) El postulado de explicación de lo social

Las secciones anteriores han sido reglas sobre aspectos necesarios de tomar en cuenta para una adecuada descripción de la vida social. El siguiente postulado es una regla sobre donde tendría que centrarse dicha descripción o explicación.

Una parte muy importante del esfuerzo de las ciencias sociales es sencillamente mostrar la importancia de los aspectos sociales o culturales en algún determinado. Casi cualquier ‘Sociología de X’ dedicará una parte importante, si no prácticamente todo su esfuerzo, en mostrar la importancia de los aspectos sociales y culturales, como por ejemplo en sociología de la ciencia (Bloor, 1998) o sociología del consumo (Sassatelli, 2007; Zelizer, 2005). Es un procedimiento cuyo linaje es antiguo, El Suicidio de Durkheim es uno de los trabajos originales cuya intención explícita es mostrar la importancia de los factores sociales en explicar un fenómeno, en su caso presuntamente sólo individual. En el caso de Durkheim, y esto también ha ocurrido en quienes lo siguieron, esto está muy asociado al proyecto en sí de una ciencia social: Una ciencia social sólo puede existir, sólo tendría sentido si resulta cierto que para explicar diversos fenómenos es necesario tomar en cuenta los factores sociales o culturales. Si sucediera que todo el comportamiento fuera explicado por los genes -que no hay factores sociales en la inteligencia, en las diferentes entre hombres y mujeres o en otros asuntos-, entonces no habría lugar para la sociología.

Sin embargo, lo anterior parece innecesario y, de hecho, contraproducente. En última instancia, incluso si todo lo que sucediera en la vida social se explicara por factores que no son culturales o sociales, de todas formas tendría sentido una disciplina como la sociología. Al fin y al cabo, si todo lo que pasa en un ser vivo se explicara por aspectos químicos, la biología seguiría siendo una disciplina con sentido. Negar lo anterior es plantear que la legitimidad de una disciplina depende de afirmaciones teóricas específicas, que el interés de una dependa de la verdad de una teoría particular sobre un fenómeno –que es, plausiblemente, el interés de Durkheim.

En última instancia, lo que permite una ciencia social es el reconocimiento que existe una parte de la realidad –el mundo de las relaciones sociales si se quiere- que puede describirse y explicarse. En otras palabras, que más que intentar explicar un determinado fenómeno estableciendo que la sociedad es relevante, la verdadera tarea de las ciencias sociales consisten en intentar explicar la sociedad. La sociología no es, no debiera ser, la disciplina que explica cualquier cosa a partir de influencias sociales; es, o debiera ser, la disciplina que explica las cosas sociales

Incluso si los factores sociales no fueran relevantes para analizar muchos comportamientos, quedarían muchas preguntas específicas a responder sobre el mundo social: ¿En qué condiciones se crean o modifican prácticas sociales de manera más fácil? ¿En qué condiciones las prácticas sociales son más estables? ¿Cuáles son los efectos en la vida social de tener redes sociales centralizadas, descentralizadas o distribuidas? ¿Es el mundo social un ejemplo de redes de ‘mundos pequeños’ y que nos dice ello sobre la evolución de dichas redes? O pasando a preguntas más específicas: ¿Por qué y cómo en ciertas sociedades hay miles de diversos trabajos y en otras no? (la pregunta original de Durkheim en la División del Trabajo Social) ¿Qué factores afectan la importancia y extensión de las organizaciones en una sociedad? ¿Por qué y cómo se da que en ciertas interacciones sociales las personas conversan y otras usan la violencia? ¿Por qué y cómo en ciertas sociedades los ‘trabajadores’ tienen contratos y en otras son tratados como bienes? ¿Por qué y cómo en algunas sociedades las personas alcanzan la plenitud de sus derechos en la pubertad y en otras hay categorías especiales como la adolescencia? ¿Por qué y cómo es el caso que los ‘escándalos’ por los cuales los políticos pierden sus posiciones son diferentes entre sociedades?

Todas ellas son preguntas sobre la vida social como tal, y se basan solamente en que existe un trozo de realidad que puede ser investigado y descrito mediante el uso de ciertas herramientas y conceptos. En otras palabras, tiene una cierta unidad –es el mundo formado por relaciones sociales, o por comunicaciones, o por acciones sociales-, en la cual se usan conceptos específicos para trabajarla. Es el interés por describir esa realidad la que genera la legitimidad de la disciplina, no el hecho que influya otras dimensiones.

Si combinamos el énfasis que hemos dado a explicar la vida social con la primera regla que expusimos en el texto -la idea que todos los actores tienen las mismas capacidades- podemos desarrollar los siguientes argumentos:

Para explicar las constantes de la vida social podemos usar una amplia gama de posibles razones: Algunas teorías se centraran en aspectos que provienen de características de la interacción social como tal (la doble contingencia que es el punto de partida de Parsons o Luhmann), pero también resulta posible intentar explicarlas por factores no-sociales que sean universales.

Pero si lo que queremos explicar las diferentes variedades de situaciones sociales que existen, entonces probablemente el camino más fructuoso para explicarlas sea el análisis de las diferentes reglas y modalidades de interacción que ocurren en una sociedad . Cuando se trata de explicar porque pasa tal cosa en una situación y no en otra, nuestra principal herramienta de análisis es hacer variar las características en las interacciones sociales. Por lo tanto, podemos plantear que una tarea central del análisis social ha de la descripción y explicación de las diferentes y múltiples formas de reglas de interacción.

Las reglas analíticas del Método en Ciencias Sociales (V) El postulado de consecuencias de la acción

La afirmación que toda acción tiene consecuencias no debiera requerir mayor defensa. Realizar una acción implica usar algunos recursos –los necesarios para llevarla a cabo-, y esos recursos no se encuentran disponibles después de dicha acción. Realizar una acción implica obtener ciertos resultados –resultados que implican ciertos cambios con respecto a la situación anterior –en la cual esos resultados no existían.

A pesar de la aparente obviedad del postulado, resulta una afirmación muy fácil de olvidar o no de tomar en cuenta. De hecho, una parte importante del análisis de reproducción de prácticas sociales suele pasarlo por alto. No resulta extraño encontrar autores para quienes la única o principal condición para que una práctica se reproduzca es sencillamente que las personas queden convencidas de que deben realizarlas.

The problem, as these critics have argued, is this: If the habitus were determined by objective conditions, ensuring appropriate action for the social position in which any individual was situated, and the habitus were unconsciously internalized dispositions and categories, then social change would be impossible. Individuals would act according to the objective structural conditions in which they found themselves, and they would consequently simply reproduce those objective conditions by repeating the same practices (King 2000, 427).

La anterior cita, y muchas otras podrían haber sido posibles, ejemplifica la tendencia. Al parecer la única consecuencia y el único requerimiento de una práctica social está formado por las acciones que lo constituyen. Por lo tanto, asegurar la disposición a realizarlas es todo lo que una práctica requiere y su aseguramiento convertiría al cambio social en imposible.

Esa forma de mirar la acción resulta insuficiente. Para colocar el ejemplo más claro de por qué resulta insuficiente: Por más que los pascuenses fueran ultra-eficientes en lograr que todos siguieran al pie de la letra sus reglas culturales, no podían seguir con la práctica de construir moais una vez que se quedaron sin árboles (Diamond 2005, 79-119). La práctica tenía una consecuencia, un nivel de uso del recurso árbol, que eventualmente sería exterminado por el éxito de la práctica en su reproducción. Pero obtener ese recurso era una condición necesaria para la práctica. O para usar otro ejemplo, por más que las sociedades mesopotámicas pudieran reproducir sus prácticas y sus habitus, la salinización de los suelos producto de sus prácticas agrícolas habría vuelto imposible el cultivo de cereales en ciertos territorios (Liverani 1991 [1988]). La corrección de la hipótesis de la salinización ha sido discutida (Postgate 1992), pero lo que es claro en el debate son las consecuencias que se habrían producido de haber existido ese procesos. O para usar un ejemplo que no ocupe recursos ecológicos: El desarrollo de las prácticas económicas de la sociedad moderna conlleva un aumento de los requerimientos de educación de los trabajadores. Esto implica el desarrollo de la educación (básica al menos). Esto lleva a que los niños tienen que quedarse en las salas de clases en vez de participar en la fuerza de trabajo. Que a su vez lleva al aumento del costo de los niños. Que a su vez tiene como consecuencia una disminución del número de hijos. Que a su vez….

Lo que nos muestran todos esos casos es que la reproducción de una práctica no depende solamente de lograr que las personas estén dispuestas a realizar las acciones que constituyen una práctica. Hay otros requerimientos, al menos el que existan los recursos que se usan en las acciones que conforman la práctica. En los ejemplos mencionados hemos usado loop muy corto: las prácticas afectan casi directamente los recursos requeridos para su continuación (para facilitar su uso como ejemplos). Sin embargo, los loop pueden ser mucho más amplios.

Una razón por las cual muchas veces nos olvidamos de lo anterior tiene que ver con la relación de los requerimientos / consecuencias con esa reproducción. Por un lado, si entre los efectos de una práctica se encuentran algunos que la desestabilizan, bien podemos pensar que esas prácticas no son relevantes: No serían prácticas en equilibrio –para usar un término que le gusta a los economistas- y por lo tanto desaparecerían pronto. Sin embargo, una práctica puede tener consecuencias negativas hacia su permanencia, pero el tiempo en que se despliega el proceso puede ser largo, por lo que la práctica se puede mantener por un tiempo relevante.

Por otro lado, si entre los efectos de una práctica se encuentran varios que la estabilizan, mayor razón para olvidarnos del tema, dado que la consecuencia sería ‘trivial’, lo importante todavía sería lograr que las personas tuvieran la disposición a realizar la acción. Sin embargo, esa disposición puede provenir exclusiva o principalmente de esos efectos, por lo que no dejan de ser relevantes. La idea de la dualidad de estructura de Giddens, y que las consecuencias de una acción son el contexto de la siguiente (Giddens 1984), ha de recordarse tiene consecuencias tanto en lo relativo a la reproducción como al cambio de las prácticas.

La idea que las acciones y las prácticas tienen consecuencias y requerimientos nos hace ver que ninguna práctica puede analizarse por separado. Sus requerimientos pueden verse afectados por muchas otras prácticas -que son independientes de la inicial- y tiene consecuencias que pueden afectar muchas otras prácticas -y que una práctica no siempre puede controlar. Esta importancia de la interrelación entre prácticas producto de sus mutuos requerimientos e influencias es incluso más relevante si observamos que las consecuencias de una acción son múltiples y variadas: Por lo tanto, el camino completo de relaciones entre diversas prácticas puede llegar a ser altamente complejo: Una misma práctica puede afectar múltiples recursos que son requerimientos de múltiples otras prácticas, y a su vez los recursos que requiere pueden ser afectados por muchas otras prácticas, y quizás fueron afectados por prácticas que ya no existen para recursos de largo plazo. El tema de la opacidad del entramado de las relaciones sociales (que observamos anteriormente en la sección anterior) vuelve a mostrar su relevancia.

En nuestra discusión sobre consecuencias (y requerimientos) hemos destacado la importancia de los recursos para la acción. Si bien las consecuencias no se reducen a los recursos, éstos no dejan de ser una consecuencia y requerimiento relevante. Lo que nos lleva a enfatizar que, aunque la vida social puede sólo estar constituida por elementos sociales (interacciones, comunicaciones etc.), no puede ser analizada separadamente de su ‘materialidad’. Puede que la estructura social no incluya los edificios asociados con sus acciones, ni los bienes que se usan en sus acciones o la energía requerida para ellos, pero tampoco puede existir sin ellos.

El hecho que las acciones tengan consecuencias puede parecer un hecho obvio, pero las consecuencias de tomar en serio lo anterior son relevantes. Ningún análisis de la vida social debiera pasar por alto esta característica.