Anotaciones a Economía y Sociedad I. La Definición de Sociología

Debe entenderse por sociología (en el sentido aquí aceptado de esta palabra, empleada con tan diversos significados): una ciencia que pretende entender, interpretando la acción social para de esa manera explicarla causalmente en su desarrollo y efectos (Economía y Sociedad, Capítulo I, § 1)

Weber no opone, como solemos hacerlo nosotros, entre una sociología comprensiva que entiende y una sociología explicativa que busca causas. Ahora bien, la radicalización entre nosotros se debe, en parte, al hecho que no decimos que se explica por causas cuando entendemos una acción por su intencionalidad. Al mismo tiempo, la idea de comprender en Weber -ello es incluso más claro en sus estudios empíricos- se centra en una comprensión empática de los motivos del actor, lo cual podría compararse con nociones más contemporáneas de la idea de comprensión; y la idea de explicación acá está pensada de una forma bien precisa que no siempre corresponde a lo que se establece como explicación en sociología. Todos estos temas están en relación y se sustentan entre sí, que es lo que procederemos a mostrar a continuación.

1. La sociología como ciencia comprensiva y explicativa.

Si los motivos e intenciones producen una acción se podría entonces decir que ellos son causa de la acción. Luego, tal como lo expone Weber, una ciencia social comprensiva es parte del esfuerzo de comprender casualmente el mundo. Sin embargo, tal compatibilidad se enfrenta a contra-argumentos.

Pensemos en el argumento de Habermas que comprender una afirmación es distinto y no puede comprenderse solamente a partir del modelo monológico de la acción instrumental. Quien frente a toda comunicación se ubica como quien busca un medio para su objetivo no ha entrado siquiera a comprender que es lo que sucede en ella. Conversar implica más mundos, mayor complejidad ontológica, que la acción instrumental; y por ello está ultima no resulta suficiente.

El argumento de Habermas, por cierto, no es equivalente al punto que discutimos (la acción instrumental también es parte de la comprensión), pero nos ilustra un tipo de argumentación que plantea que entender la intencionalidad como causa implica perder de vista lo que es una acción intencional. Para todo dualismo hay un hiato entre el mundo natural de las causas y el mundo intencional: Las causas son reglas universales, por ejemplo, mientras que las intenciones no lo son; que el mundo significativo es el que pone el mundo que después puedo explicar causalmente etc. La idea de contraponer comprensión a explicación era parte, finalmente, del proyecto que fundaba la idea de las ciencias del espíritu, lo que vuelve aún más interesante la definición de Weber.

No vamos a entrar aquí, donde queremos anotar a Weber desde la sociología, en la discusión filosófica. Sólo haremos notar que la forma en que entiende Weber la idea de comprensión y la idea de explicación facilitan el hecho que las pueda unir en una sola ciencia.

2. ¿Qué es comprender y qué es explicar?

Para mostrar lo que significa comprender Weber nos dice que:

La evidencia de la comprensión puede ser carácter racional (y entonces, bien lógica, bien matemática) o de carácter endopático: afectiva, receptivo-artística. En el dominio de la acción es racionalmente evidente, ante todo,  que de su “conexión de sentido” se comprende intelectualmente de un modo diáfano y exhaustivo. Y hay evidencia endopática de la acción cuando se revive plenamente la “conexión de sentimientos” que se vivió en ella (Economía y Sociedad, Capítulo I, § 1, I, 3).

Ya sea racional o sea endopática, comprender implica ‘ponerse en el lugar de otro’ y poder responder la pregunta de por qué realizó la acción. De este modo, para Weber comprender tiene que ver con comprender sus motivos (así muy claramente en los párrafos iniciales de Sobre algunas categorías fundamentales de la Sociología Comprensiva de 1913). Los motivos son ‘la conexión de sentido que para el actor o el observador aparece como el fundamento con sentido de una conducta’ (Economía y Sociedad, Capítulo I, § 1, I, 7). Como se puede observar motivo y sentido se vinculan entre sí. Comprender es comprender lo que impele a realizar una acción.

Aquí cabe mencionar que las ciencias sociales, en el intertanto, han transformado su concepción de la comprensión. Lo que en Weber es algo mental (sus reacciones a las críticas a la Ética Protestante hacen hincapié en ello), se transforma en algo categorial, siguiendo el modelo del lenguaje. El paradigma aquí no es comprender una acción sino comprender una frase (por cierto, estamos simplificando, los ejemplos típicos de Weber para mostrar comprensiones racionales de sentido son proposiciones matemáticas sencillas, pero su argumentación se centra en acciones). Las argumentaciones sobre las categorías de los actores y como ellas constituyen el mundo social son de ese tenor; y lo que se busca entonces es comprender lo que significan las categorías de los actores.

Esa transformación por una parte radicaliza la diferencia entre actor y observador. Si recordamos la última cita de Weber que usamos, para él la conexión de sentido podía realizarla tanto el actor como el observador; pero para la sociología posterior ambas comprensiones son radicalmente diferentes.

La otra consecuencia de ese cambio es que la diferencia entre comprensión y explicación se agudiza. Si para Weber comprender dice relación con los motivos y razones para realizar una acción, entonces es claro por qué puede usar la idea de comprensión dentro de explicaciones. De hecho, Weber mismo nos dice que una de las formas de comprensión es la explicativa. Puede entenderse por comprensión no sólo la inmediata (la comprensión actual) sino también la comprensión explicativa. Y entonces:

“Explicar” significa, de esta manera, para la ciencia que se ocupa de la acción, algo así como: captación de la conexión de sentido en que se incluya una acción, ya comprendida de modo actual, a tenor de su sentido “subjetivamente mentado” (Economía y Sociedad, Capítulo I, § 1, I, 5)

La explicación, entonces, está intímamente asociada a la compresión. Pero si están asociadas no son lo mismo. O para decirlo de otra forma. la explicación por motivos no es lo mismo que la explicación por causas. La explicación por causas es una externa (donde sabemos que a X le sigue Y, ver § 1, I, 7, que es a decir verdad la versión humeana de las cosas). Ello es algo que el mundo de la acción humana comparte con otros mundos, por mor del hecho que existen regularidades. Pero en el mundo de la acción se le suma el hecho de la comprensión (que, recordemos, es una comprensión para explicar la acción), de modo tal que:

Una interpretación correcta de una acción concreta significa: que el desarrollo externo y el motivo han sido conocidos de un modo certero y al mismo tiempo comprendidos con sentido en su conexión (Economía y Sociedad, Capítulo I, § 1, I, 7)

Lo que en otras literaturas se contrapone y se pone como alternativas, aquí aparecen como complementos y elementos a sumar.

Una última nota: Si uno revisa la definición inicial puede observar que ella se aplica igualmente a la historia. La diferencia (o unidad) entre la sociología, y en general en las ciencias sociales, y la historia era un asunto discutido en la Alemania de principios del siglo XX. Weber diferencia ambas disciplinas, y el énfasis puesto en los tipos ideales puede verse como su forma de comprender la relación entre ambas disciplinas. Pero ello sería materia de otra anotación.

 

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