Cómo no hacer sociología histórica.

A canonical theory of origins and development of social complexity.
Claudio Cioffi-Revilla, Journal of Mathematical Sociology, 29: 133-153 (2005)

El autor presenta una teoría de porque surgen el estado. Básicamente propone 2 procesos:
Uno rápido: Que consiste en como una comunidad tiene que pasar por varias ‘decisiones’ para llegar a una estructura política más compleja (sucede un cambio situacional, se reconoce una necesidad de acción colectiva, se emprende dicha acción colectiva, se mantiene el cambio, la acción colectiva es exitosa). Este proceso puede ‘fallar’ en varias de estos momentos por lo que el estado final es poco probable.
Uno lento: Pero que ante un evento se logre una situación política compleja no constituye Estado. Al fin y al cabo, después de solucionar el problema se puede volver a la situación anterior por ejemplo. El tema es que repetidas varias veces el proceso ‘rápido’, cada vez que de nuevo hay que enfrentarse a él se partirá con mayores posibilidades de lograr una estructura política compleja (hay aprendizaje colectivo al respecto, recursos acumulados etc.)

O sea, la iteración del proceso (que cada vez que se repite se tiene la base del proceso anterior, es por eso que el autor llama canónica a la teoría) produce finalmente un Estado.

La teoría es más bien sencilla, y se centra en los aspectos políticos de la construcción del Estado. Que para el autor es una falta grave de otras teorías, aunque para mí el proceso político es la parte menos interesante y son los cambios situacionales los más, pero que una explicación de los procesos estrictamente políticos debiera ser parte de la explicación general es algo que se acepta. Así que la crítica del título de este post no se refiere a la teoría.

Sino a lo siguiente: ‘Empirically, the theory is testable with the datasets on polities developed by the Long-range Analysis of War (LORANOW) Project now at GMU’ (pp 149).

Esa no es la forma de discutir empíricamente teorías de sociología histórica. Es atendible que no se puedan realizar investigaciones primarias en estos casos: si mi teoría es comparativa probablemente tendré que usar lo que otros investigadores dicen como mi material de trabajo. Pero lo que no se puede hacer es dejar el proceso de examinación de evidencia en manos de otros. Es algo que, aunque sea secundariamente, el investigador tiene que hacer. Porque lo otro es quedar en manos de lo que decida esa ‘base de datos’ cuando se sabe que el campo histórico está lleno de discusiones, de polémicas y de nuevos desarrollos. Usar una base de datos implica que uno, que se supone está interesado en desarrollar una teoría sobre este proceso, no se involucra en ese aspecto -que es el central.

Ahora, se puede retrucar pero uno ha revisado el proyecto en cuestión y la base de datos es de buena calidad. Sea. Pero uno no puede obviar el paso de revisar la información histórica directamente. Si mi investigación es con datos secundarios, lo mínimo es que mis fuentes sean de investigación primaria (o al menos, las fuentes de investigación primaria sean una parte relevante de mis fuentes, usar otras fuentes que usan datos secundarios puede ser útil también, pero no puede ser lo único).

Y el Journal of Mathematical Sociology parece ser bien interesante. El instrumental matemático (más bien el instrumental formal, de hecho el artículo presentado no debiera tener problemas de lectura incluso para el más verbal de los sociólogos) tiene una ventaja clara: Quizás no sea muy buena aproximación para entender los fenómenos sociales, pero al menos exige eliminar la charlatanería.

De la labor de la sociologia

(Y siempre es algo agradable ver el propio nombre impreso. Hoy salió -finalmente y tras un par de años- el libro de metodología con mi pobre articulito sobre análisis de datos cuantitativo*)

Bueno, y al punto de este breve post: La sociogía no es, no debiera ser, la disciplina que explica cualquier cosa a partir de influencias sociales; es, o debiera ser, la disciplina que explica las cosas sociales. Creo que le podemos echar la culpa a Durkheim cuando, queriendo instalar la disciplina, escribió El Suicidio. Que es, a la vez, el más aburrido de sus textos, y el que inicio toda la lógica que la disciplina depende de decir que todo está causado por lo social. Que, aparte de ser dudoso en sí, o es el punto: Hay un fenómeno interesante que explicar y describir: la sociedad, las interacciones sociales. Pero parece que nunca nos intereso de verdad.

(* Como creo haberlo comentado varias veces durante este día: Ya me estoy preocupando. Una de mis pocas publicaciones es sobre metodología. Hago un curso sobre metodología. Me contratan como ‘experto estadístico’ o ‘metodológico’. Y ni siquiera me gusta, como tal, el tema. Desde hace mucho tiempo pienso que la metodología no tiene sentido aparte de los temas concretos; y desde hace como diez años pienso que la forma en que nos pasan estadística a los sociólogos, que es básicamente saber usar el SPSS, no implica que uno sepa nada, pero nada, de estadística. Ser contratado como ‘estadístico’ cuando a duras penas se pedir unos análisis de datos y entender las salidas es muy, pero muy raro. En todo caso, algo tengo que hacer antes de quedar definitivamente pegado como metodológo).

Del fracaso de la sociología

Por alguna extraña razón, tengo un cierto impulso a criticar la sociología de manera recurrente. Siendo hoy 2 de Noviembre de 2006, la crítica sigue la siguiente forma:

No hubo que esperar a la sociología para tener discursos racionales sobre la sociedad. En realidad, me refiero a que antes de la sociología había discursos que no fueran sólo morales sobre la vida social (¿que es bueno? ¿que es legítimo?) sino que también -y a veces sólo- discutieran sobre como funciona. Y existía toda una larga tradición para observar la vida social como algo que es producido por los seres humanos y no por la divina providencia. O sea, un discurso no trascendente sobre la vida social, sino ‘naturalista’ -en el sentido que busca causas naturales para los fenómenos de la vida social.

Digamos, para usar un texto que a los sociólogos suele gustarle y del cual suelen apropiarse, La Democracia en América de Tocqueville. De hecho, ese texto no es sociología -no usa ninguna de las bases conceptuales de la disciplina a decir verdad (tradición / modernidad; el concepto mismo de sociedad etc.) Nos apropiamos de él simplemente porque nos parece muy interesante, pero el caso es que -aparte de alguna forma de orgullo disciplinar- un texto no se convierte en parte de la sociología, en producto de la sociología, sencillamente porque los sociólogos encuentran provechoso leerlo. Al fin y al cabo, muchos encuentran provechoso leerlo.

Ahora, dado que era posible sin sociología decir muchas cosas interesantes, muchas cosas razonables, y muchas cosas verosímiles (por no decir verdaderas) sobre la vida social, ¿que aporto la sociología?

Y vamos a ser más precisos. Con aporte de la sociología no nos vamos sólo a referir a lo que los sociólogos pueden haber aportado, sino a sus aportes que requieren del instrumental de la disciplina de la sociología, de sus conceptos, métodos y formas. En otras palabras, lo que va más allá de Tocqueville. El aporte de la sociología, entonces, puede pensarse como todo aquel aporte al conocimiento de la vida social que no hubiera sido entendible por Tocqueville -que hubiera requerido que Tocqueville se dedicara a estudiar el asunto. Todos los aportes que Tocqueville pudiera haber entendido sin mayores problemas, digamos que uno puede pensar que Tocqueville se dedicara a leer el texto y pudiera seguirlo, no requieren de la sociología.

Bajo ese barómetro dudo mucho que tengamos de hecho algún aporte de la sociología. ¿Que conocimiento ha aportado la sociología? ¿Que cosas sabemos de lo que pasa en la vida social que podamos decir se le deba a la sociología? No creo que mucho. Puedo pensar en lo que ha aportado la antropología, incluso la vilipendiada economía, pero de sociología no mucho. Creo que, de hecho, el principal aporte de la sociología fue su influencia en la historia -la cual sí ha aportado al conocimiento.

De hecho, hoy 2 de Noviembre, se me ocurre que quizás Bourdieu (La Distinción, Las Estructuras Sociales de la Economía, Las Reglas del Arte) puede ser un aporte real al conocimiento de la vida social, y que es un conocimiento que requiere de la sociología como tal. Y quizás otras cosas pueden pensarse como aportes (las redes). Buena parte de la sociología, y de lo que pasa como aporte de la sociología, ha consistido en decir ‘para estudiar esto se requiere de una aproximación social’, ‘tal ámbito es influenciado socialmente’, pero hasta que no quede claro en que consiste esa aproximación, que es lo que se puede decir desde la sociedad, lo que tenemos es un manifiesto pero no un aporte al conocimiento. Como manifiesto y como recordatorio puede ser útil, pero como aporte al conocimiento de la vida social sigue siendo nulo. Es un llamado a realizar una tarea que puede ser útil, pero no es la realización de esa tarea.

En ese sentido, y en general, no creo que hayamos avanzado mucho más allá de lo que un discurso ‘naturalista’ (pero no sociológico) sobre la sociedad pueda haber dicho. Al fin y al cabo, y volviendo al ejemplo inicial, ¿la sociología ha producido una interpretación y una descripción de una sociedad que sea claramente mejor que lo que podía hacer Tocqueville antes que la disciplina apareciera? No me parece para nada claro, y mi prejuicio personal es que -de hecho- no es así.

A propósito de algunos articulos.

En fin citas varias de interés por motivos aun más varios (y ahora que me doy cuenta, por alguna razón siempre la mayoría de las cosas que me interesa tiene que ver con historia)

‘The quantificatory episteme ushered in by the colonial state was indeed
unique. While pre-colonial states such as those of the Mughals, the Mahrattas
or even Tipu Sultan had streamlined administrative practices and were
indeed noteworthy for systematic record-keeping, none of them introduced
a quantificatory episteme’ (The colonial state and statistical knowledge, History of the Human Sciences, 13: 2 (37-44) p 41, U. Kalpagam).

Statistical representations have by far been the most potent form of representation
and indeed of constructing the worlds, for enabling interventions
in social, physical and natural processes. Unlike ethnographic
knowledge, which seeks to present ‘otherness’ in its uniqueness, statistical
knowledge transforms ‘otherness’ to differences that it makes comparable
and commensurable (Idem, p 43)

Interesante para el curso -bueno, para los textos porque esas cosas ya las pasamos en el curso, pero en fin.

Unequal but Fluid: Social Mobility in Chile in Comparative Perspective (Florencia Torche, American Sociological Review, 2005, 70:3, 422-450).

Hace el interesante punto que aunque Chile es altamente desigual, si uno elimina el decil de mayores ingresos, Chile pasa a ser -en terminos comparados con países desarrollados- relativamente igualitario. En otras palabras, nuestro lugar como uno de los países con mayor desigualdad en el problema se debe sólo al 10% de mayores ingresos. Y con ello se puede explicar que, al mismo tiempo que nuestra desigualdad es gigante, hay altas tasas de mobilidad social. Básicamente, hay 2 grupos en la sociedad: El 10% más alto -separado del resto- y el 90% restante, que tiene menores distinciones y con muchas más posibilidades de movimiento.

Finally, we conducted tests of sufficiency for any logically
possible combination of the relevant causal expressions. The results
show that two of such combinations passed as usually sufficient
for membership in the set of socially underdeveloped country:
(1) a dense indigenous population in combination with the absence
of large-scale haciendas and (2) a dense indigenous population in
combination with the absence of strong liberals. (Explaining the Great Reversal in Latin America, Aaron Katz, Matthias von Hau, James Mahoney, Sociological Methods and Research, 33:4 539-573; página 561).

Aunque el artículo en principio quiere comparar el uso de regresión con el uso de fuzzy-set, por ahora me interesan los resultados sustantivos (en particular, porque el artículo muestra que con fuzzy-sets es posible encontrar resultados interesantes y con la regresión sencillamente no se podía hacer). ¿Cómo explicar que los países de ‘mayor desarrollo’ en América Latina a partir de 1900 fueron los países con ‘menor desarrollo’ durante los tiempos coloniales? Usando diversas variables, se encontraron los resultados mencionados en la cita (y una población indígena densa era la característica de los países ‘más desarrollados’ en tiempos coloniales).

Sobre una discusión sobre proyectos Fondecyt en Chilesoc

Y para evitar que se me olvide o quede perdida por ahí, que perdí mis buenos minutos buscando la información:

Supongo que no estará de más poner los proyectos ganados en el último concurso (2006, el realizado el año pasado) Fondecyt en Sociología:

1061034 ALENDA , STEPHANIE
FORMAS (NUEVAS) DEL MILITANTISMO EN CHILE: PARA UNA SOCIOLOGIA DEL COMPROMISO POLITICO.
(INAP, Universidad de Chile)

1060225 BAROZET , EMMANUELLE
¿QUE SIGNIFICA HOY SER DE CLASE MEDIA? ESTRUCTURAS,IDENTIDADES Y REPRESENTACION EN LA ESTRATIFICACIONSOCIAL CHILENA.
(Instituto de Estudios Avanzados, USACH)

1060087 DE LA MAZA ESCOBAR, GONZALO ANTONIO
INNOVACIONES, TRAYECTORIAS Y VINCULOS ENTRE SOCIEDAD CIVIL Y ESTADO EN LA POLITICA SOCIAL CHILENA (1990 -2005)
(Universidad del Bío-Bío)

1061166 DEL VILLAR MUNOZ, RAFAEL
NAVEGACION POR INTERNET: PROTOCOLOS PERCEPTIVOS, COGNITIVOS Y CORPORALES
(Instituto de Comunicación e Imagen, Universidad deChile)

1061011 GONZALEZ PARRA, CLAUDIO JUAN
DEVELOPMENT OF MODEL EXPLAINING THE RELATIONSHIPS BETWEEN IDENTITY, WELL-BEING, EXTERNAL FORCES AND INTERNAL DYNAMICS IN INDIGENOUS COMMUNITIES OF THE 8° REGION, CHILE
(Universidad de Concepción)

1060057 MAURO CARDARELLI, AMALIA ROSA
TRABAJO Y EMPLEO FEMENINO EN CHILE 1880 – 2000. SU APORTE AL DESARROLLO DEL PAIS DESDE LA ECONOMIA DOMESTICA, EL TRABAJO VOLUNTARIO Y EL TRABAJO REMUNERADO
(CEM)

1060018 VALDES SUBERCASEAUX, XIMENA
PATERNIDAD EN CHILE EN LAS CLASES POPULARES, MEDIAS YSUPERIORES EN EL MEDIO URBANO.
(CEDEM)

A primera vista, no parece estar cerrado a organizaciones (hay ONG, universidades grandes y menos grandes) ni a investigadores (hay gente de diversas trayectorias). Sobre el número de proyectos aprobados, díficil hablar sin saber el total de proyectos presentados (o la calidad de ellos). Así que no parece, a primera vista, la situación en Sociología ser tan desastrosa como la de Ciencias Políticas que mencionaba Huneeus.

BTW, a propósito de diferencias de prácticas entre disciplinas. Uno de los proyectos en sociología tiene título en inglés, en Física (de los 24 proyectos aprobados) todos están en inglés. Un titulo típico de proyecto: DYNAMICAL SYSTEM APPROACH TO NON-EQUILIBRIUM PROCESSES o TOPICS ON THE COVARIANT QUANTIZATION OFTHE SUPERSTRING.)

Ambas características nos muestran una diferencia de práctica y de orientación. La comunidad de investigadores físicos chilena le habla a la comunidad general de físicos (y por eso usa el inglés, y no sólo a la comunidad nacional, que es lo que habitualmentese intenta en nuestra disciplina, si es que se hace algo) y habla de manera general (y no, como lo haríamos nosotros: DYNAMICAL SYSTEM APPROACH TO NON-EQUILIBRIUM PROCESSES, THE CHILEAN CASE; THE COVARIANT QUANTIZATION OF THE SUPERSTRING IN METALLIC SOLIDS OF DOMEYKO MOUNTAINS). Entonces, pensemos en cómo personas que están acostumbradas a esas prácticas van a diseñar y van a pensar un sistema de concursos de investigación científica, y como van a mirar lo que se hace en ciencias sociales.

Las bases de investigadores, proyectos y otras cosas de Fondecyt están en la siguiente dirección

De la manía de negar la complejidad en la historia por parte de los sociólogos.

Hace poco me ha tocado la nunca muy agradable tarea de revisar pruebas en el curso de Sociología de Consumo que estoy dando. Y entre las diversas cosas que me llamaron la atención está una que tiene relación con mi tema preferido -la historia.

Una de las preguntas de dicha prueba tenía que ver con que podía caracterizar especialmente y diferencialmente, si es que acaso algo puede caracterizar (*), a la sociedad moderna de consumo. Y muchos indicaron una diferencia en términos de créditos: que en la sociedad actual el crédito está a disposición de los pobres y no solamente de los ricos.

Y entonces uno recuerda que la esclavitud por deudas es conocida en muchas sociedades, y que no eran precisamente los ricos los que caían en esclavitud debido a ellos. Que en muchas sociedades, el método más común por el cual los campesinos pierden sus tierras es debido al crédito. Y para usar un ejemplo de mi período histórico favorito: Una de las primeras cosas que hacía un nuevo rey mesopotámico para congraciarse con su pueblo era, claro está, declarar nulas las deudas. Eso era implantar la justicia. Y claro está, las deudas en cuestión eran comunes a lo largo de toda la sociedad. Los campesinos, siempre, han vivido en el borde de la subsistencia.

Bien pudiera defenderse que el tipo de deudas es diferente, y eso sonaría razonable. Pero que históricamente el crédito estaba sólo disponible para las clases altas suena extraño, por decir lo menos.

En cualquier caso, este tipo de cosas no afectó las notas. Uno no puede suponer que los sociólogos, supuestos estudiantes de las sociedades, tengan muchos conocimientos de historia, que no es más que el examen de otras sociedades.

(*) A nadie se le ocurrió, claro está, que en una de esas nada caracteriza a la sociedad contemporánea de consumo. O para decirlo de otra forma, que nada lo caracteriza estructuralmente y que las diferencias son del modo ‘más y más’ de esto. Y aunque ya Stalin sabía que la cantidad tiene una cualidad propia, el caso es que definitivamente al parecer el único dogma que todos los sociólogos comparten es que las sociedades modernas son efectivamente cualitativamente diferentes a todo el resto.

A propósito de los efectos de las encuestas electorales

El 4 de Noviembre en la mañana, Chilesoc organizó un evento sobre encuestas electorales y sobre sus efectos en la opinión pública. Y bueno, los expositores -en parte- defendieron la opinión que, en realidad, las encuestas no tienen muchos efectos y que los electores no deciden por esas cosas. Ahora, para defender eso se hicieron referencias a los efectos del bandwagon y a su contrario y que, bueno, no se ve demasiada claridad a ese respecto.

Pero el problema es que los efectos discutidos -al menos, los efectos más conocidos- tienen una particularidad muy extraña: No tienen ningún carácter político. La información política de las encuestas actuaría a través de efectos (‘vota por el que todos votan’, ‘vota por el que nadie vota’) que nada dicen acerca del campo de la decisión. Ahora, eso no tiene sentido. Puede que existan esos efectos, pero el principal efecto de cierta información en un campo específico, debiera ser producido a través de procesos de esos campos.

Al fin y al cabo, el ‘voto útil’ (‘vota por alguien que tenga posibilidades de salir’) si es algo existente, y si se ve afectado por la información que la gente tiene. En última instancia, los efectos electorales de, digamos, un sistema mayoritario (la vieja idea de Duberger que los sistemas mayoritarios llevan a tener 2 partidos) se explican, en parte, porque los votantes deciden no perder su voto. Y ‘perder el voto’ es una decisión que sale de información. Por cierto, no necesariamente o solamente información de encuestas, pero en un mundo con encuestas algo debiera pasar con ellas.

Lo anterior tamibén se relaciona con el hecho de donde se publican las encuestas. La hipótesis favorita del seminario es que las encuestas influyen en la elite. Ahora, las encuestas se publican en medios masivos: Son titular de La Tercera, no solamente de la revista Capital. Y si se publican en medios masivos será porque son de interés másivo. Dudo que los diarios gasten los titulares en cosas que no interesen a nadie. Un diario usa su cuerpo de reportajes para hablar de cosas que interesan a la elite, pero el titular es para las masas. Puede que el interés masivo no provenga de la idea que la información de encuesta afecte el voto, hay muchas otras posibilidades de uso y de interés por parte de la población general. Pero no es algo que solamente preocupe a, por decirlo así, a los lectores de la revista Capital. Ellos, recordando uno de las revistas presentadas en la reunión, se preocupan de la verdad detrás y de quienes las realizan, pero el interés de los resultados no es privativo a ellos.