Desiguales. Más allá de la desigualdad de ingresos

Hace algunos días el área de Pobreza y Desigualdad del PNUD publicó Desiguales. El paso de los días nos permite hacer este comentario a la luz de la discusión pública. Una nota antes de proseguir: Si bien trabajo en el PNUD, el Informe fue desarrollado por otra área. El lector determinará como usar esa información. Resulta notorio que un texto que presenta múltiples resultados, de diversas dimensiones sobre la desigualdad, queda reducido -en la discusión pública- a sólo uno de ellos: La tabla de evolución de la desigualdad (que está en la página 21). Y entonces aparecería como si el Informe sólo … Siga leyendo

Cosas, personas y la animalidad humana

Usualmente en sociología, y esto es válido para otras ciencias sociales y para las humanidades, lo más habitual resulta pensar en los seres humanos como des-biologizados: el hecho que son seres culturales hace que no exista tal cosa como determinismo biológico ni nada de eso. He criticado dicha postura en otras ocasiones, y todavía no acierto a pensar por qué las ciencias sociales como proyecto habrían de depender en ella. No es ese el objetivo de esta entrada. Más bien es anotar otra dimensión de la discusión. Porque no deja de ser común que este llamado a separar lo humano … Siga leyendo

Acerca de las características del buen sociólogo

Un buen sociólogo debiera ser, al mismo tiempo, alguien que se moviera con la misma facilidad en el campo de las matemáticas -que supiera, por ejemplo, de verdad razonar con probabilidades, distribuciones estadísticas-, en lo referido a las significaciones -que pudiera comprender las distinciones e intenciones de los diversos dichos- y en lo referido a la teoría -que pudiera entender cómo las disquisiciones que parecen abstrusas tienen consecuencias para estudiar la vida social. No manejarse en todas esas áreas al mismo tiempo lo que, al final, produce un mal conocimiento de aquello que, se supone, nos interesa conocer. Un sociólogo al menos … Siga leyendo

Las Astucias de la razón capitalista. Una nota sobre algunas vertientes del feminismo

Una parte no menor del feminismo contemporáneo se presenta a sí mismo como crítica del capitalismo (derrotar al patriarcado es parte del mismo movimiento que lleva a derrotar al capitalismo). El argumento de esta entrada defenderá que una parte no menor de argumentos bien amplios al interior del feminismo no sólo son perfectamente compatibles con el capitalismo, sino que -de hecho- son una extensión de su lógica. Y así, y con eso vamos a nuestro hegeliano título, la razón capitalista triunfa a través de sus detractores. Un argumento bastante extendido, y creo que lo es en particular entre quienes se … Siga leyendo

La dificultad de las encuestas políticas en el año 2017

Las encuestas se encuentran en una situación que es digna de nota: Sabemos que en los últimos años han encontrado grandes dificultades para dar cuenta de la realidad (Brexit, el plebiscito colombiano, no cuento la elección de EE.UU, porque en ese caso las nacionales sí estuvieron cerca de la distribución del voto). Y, al mismo tiempo que todos sabemos eso, seguimos usándolas para calibrar la situación electoral e incluso siguen siendo usadas para la definición de candidatos. A falta de otras fuentes de información, se usan las que se tienen; incluso si todos pensamos que no son buenas. Lo cual nos … Siga leyendo

Un artículo. Teoría de la Socialidad como Interacción

No estará de más, supongo, comunicar en este blog el hecho que la revista Cinta de Moebio, dedicada a los temas de epistemología en Ciencias Sociales, publicó un artículo de mi autoría. El título es algo alambicado, pero que se le va a hacer: Teoría de la socialidad como interacción: hacia un análisis social naturalista, universal e interaccional. El resumen: Este artículo defiende y desarrolla tres afirmaciones básicas que estimamos son necesarias para el despliegue de la ciencia social. En primer lugar, que no existe oposición entre lo social y lo natural; y que la sociología estudia un tipo particular de … Siga leyendo

¿Para qué ser sociólogo?

Toda respuesta a la pregunta del título es irremediablemente personal, quizás sería mejor intitularla por qué soy sociólogo. Por otra parte, todo lo que se publica, se hace para otros; y tiene, por lo tanto, cierta pretensión de hablar no sólo como testimonio personal. Dejemos el título tal como está y pasemos a esbozar lo que es mi respuesta. Muchas veces me he dicho que, a decir verdad, me sería difícil ser otra cosa que sociólogo. Que investigar lo que sucede en la vida social, las diversas formas a través de las cuáles las personas interactúan, las diversas formas de … Siga leyendo

La socialidad humana es plural y sus implicancias

En otras ocasiones hemos escrito sobre el tema de la pluralidad (ver recientemente las entradas Una socialidad plural y La construcción plural y abierta del mundo social), pero no está de más volver sobre el tema. Porque, creo, es necesario insistir en esa condición basal de la socialidad de los seres humanos -la cual suele ser pasada por alto. Los seres humanos son seres sociales. El aserto trivial anterior se fundamento en la observación permanente que los seres humanos nacen, y adquieren sus capacidades, en contextos sociales. Es con otros que se aprende un lenguaje, para dar una de las propiedades … Siga leyendo

De la falsedad de (cierta) sociología de la ciencia

Hace mucho tiempo en una situación muy lejana, existía una humilde sociología de la ciencia, la mertoniana. Ella se reducía a investigar el problema de qué cosas caracterizaban, que procesos distinguían, que dinámicas hacían posible esa comunidad particular que denominamos científica y la generación de ese conocimiento específico que llamamos científico. Pero eso resultó insuficiente para ciertos soberbios investigadores que no aceptaban límite alguno a su saber. Denostaron a la anterior sociología porque no había entrado en lo que se consideraba el ‘sancta santorum’ de la ciencia -sus contenidos. Pero, ¿por qué no? ¿Por qué habría un proceso social que … Siga leyendo

Una brevísima nota sobre el Sacro Imperio Romano

Los últimos años del Sacro Imperio Romano, desde 1648 con el Tratado de Westfalia, hasta 1806, con la disolución final, en general tienen mala prensa. Básicamente, el Imperio deja de existir para todos los propósitos prácticos, al dejar de tener el emperador casi cualquier noción de dominio sobre los territorios que lo conforman. El siglo XVIII cada estado al interior del Imperio lucha sus guerras de forma separada (Bavaria y Prusia en particular). En ese sentido, aparte de la existencia de un nombre uno bien puede decir que ya había dejado de existir, a lo más cosas de protocolo (como que el … Siga leyendo